14 de septiembre 2005 - 00:00

Petróleo, cada vez más valioso

Hoy, la política controla el precio del petróleo y de éste se origina el resto, es decir, crecimiento, impuestos, tasas de cambio y la Bolsa. Los mercados y la política tienen su propia lógica, y el asunto es comprender cuándo adoptar el esquema económico de interpretación de la realidad y cuándo adoptar el esquema político.

La intervención política hoy es innegable: el hecho de que el petróleo, que antes de Katrina ganaba un dólar por un daño de 50 mil barriles en una refinería, ha logrado permanecer casi al mismo nivel con cerca de 1,100 millón de barriles menos. Esta es una lección para los próximos 11 de setiembre. La decisión de utilizar parte de los 700 millones de barriles de la reserva estratégica para compensar el déficit y para operaciones de mercado abierto significa que en las próximas semanas el precio del crudo lo decidirá la política. La lógica política desea que en esta difícil etapa el precio se bloquee y, mejor aún, descienda ligeramente de manera que pueda impedir espirales especulativas.

• Ayuda

La segunda decisión será la disposición de un imponente paquete de ayuda que ha pasado de los u$s 10 mil millones ya destinados a 40, y a 100-200 mil millones de dólares, los que se discuten actualmente. En la práctica y hasta fines de 2006, a la balanza pública se le cargará el equivalente de una guerra en Irak. Cien mil millones de dólares equivalen a 0,9% del PBI, una imponente ayuda para una economía que ya se encuentra en auge. Cien mil millones más de deuda pública que llevarán al déficit a alcanzar 8% del PBI.

Todo esto se traduce en un estímulo positivo para la Bolsa y en un estímulo negativo para los bonos y, especialmente, para el dólar. Se trata de la configuración de una economía de guerra.

Con el paso del tiempo será cada vez más importante evaluar cuán agresivamente se utilizará la reserva estratégica de petróleo. Los mercados saben que cuanto más bajen las reservas, más deberán reponer algún día. Aquello que hoy reduce el precio lo hará subir mañana.

Además, existe una cuestión de seguridad nacional estadounidense y mundial: para el terrorismo, golpear el petróleo en un momento en que las reservas están bajas maximizaría el impacto negativo sobre la economía internacional.

• Prudencia

Los inversionistas deberán ser prudentes y no exponerse demasiado. La Bolsa, por ejemplo, deberá tratar de conciliar el debilitamiento a corto plazo de la economía con el reforzamiento a mediano plazo. Lo cierto es que hoy el petróleo, más allá de las manipulaciones del precio que cada vez se harán más frecuentes, estructuralmente será cada vez más valioso.

Es cierto que ahora todos sonríen a los Estados Unidos en estado de emergencia: mientras que Europa recurre a sus reservas, China evita reconstruir sus suministros, Venezuela ofrece ayuda y Arabia Saudita trata de acreditarse como productor responsable y atento para no perjudicar a los consumidores. Esta actitud especial de colaboración internacional se desintegró rápidamente después del 11 de setiembre. Y también esta vez se disolverá rápidamente.

Cuando pase esta etapa, el mundo se encontrará listo para decidir si frenar el crecimiento por una parte, o continuar con un petróleo en alza progresiva por otra parte. Si el shock negativo de oferta de Katrina ( equilibrado por un shock positivo de oferta con la venta de las reservas) durará razonablemente poco, el mundo volverá a elegir, como de los males el menor, un petróleo en alza progresiva.

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