10 de mayo 2006 - 00:00

Reformas laborales afectarán empleo

Dante Sica
Dante Sica
El director de la consultora abeceb.com, Dante Sica, predijo un crecimiento firme para 2006, impulsado por la construcción y la industria automotriz. El ex secretario de Industria y Comercio en la presidencia de Duhalde, aclaró que el proceso de inversiones es alto pero de «corto nivel de maduración». Piensa que la inflación se ubicará entre 11% y 11,5%, pero advierte que los acuerdos de precios «deberían ser una política transitoria» ya que «generan dudas para el futuro». «El ambiente de negocios y la calidad de la política pesa mucho a la hora de tomar decisiones, y pueden posponerse las inversiones si no hay más certeza», declaró.

Periodista: ¿Cómo evolucionará el PBI este año?

Dante Sica: El crecimiento va a ser firme, apoyado fuerte en las exportaciones, la construcción y la industria. En construcción hay que analizar dos aspectos: público y privado. Por el lado de la inversión pública, el Plan Federal de Vivienda tendrá impacto presupuestario fuerte en 2006. También habrá obras importantes en el área de infraestructura de energía, como la ampliación de Yacyretá y la unificación de la red eléctrica. Por el lado privado, los desarrollos inmobiliarios seguirán creciendo. En la industria destaca la producción de materiales para la construcción, que tiene baja utilización de capacidad instalada y buen margen para crecer, y el sector automotor.

P.: ¿Cómo se está desempeñando la producción de autos?

D.S.: Tendrá este año un crecimiento por encima de los dos dígitos y una producción cercana a las 400.000 unidades. Las empresas definieron estrategias y exportan 58% de la producción: 30% a Brasil, 30% México, a Chile 10%. En 1998 se exportaban números similares, pero 90% iba a Brasil. Además, hicieron un fuerte proceso de internalización de la producción, que permite importar menos insumos. El mercado tampoco tiene problemas de demanda. Se estima que se van a vender 480.000 autos.

P.: ¿Alcanza el nivel de inversión de la economía argentina?

D.S.: Los números de 2005 fueron buenos, casi 22% en el último trimestre, y la calidad es más o menos similar a la de los 90. Alrededor de 50% puede ser de bajo impacto productivo. Lo que es característico del nuevo proceso de inversiones es que está muy concentrado en bienes de consumo final. Son de monto reducido y con corto nivel de maduración, no mayor a un año. Se intenta aprovechar los cambios en el comportamiento de la demanda, por lo que destacan los productores nacionales, que tienen la mirada puesta sobre el mercado interno y, acostumbrados al manejo de la política económica, decodifican mejor las señales. El punto flojo es que se demoran los grandes proyectos a largo plazo en sectores de insumos básicos.

  • Elección

    P.: ¿Qué otros factores ve que favorezcan o perjudiquen el ambiente de negocios? 

    D.S.: Un tema que ayudó es la elección de octubre, que quitó incertidumbre. Los empresarios saben que van a tener que negociar con este gobierno por los próximos 6 años. Para despejar más dudas, 2006 debería ser el año en que se termine la negociación con las empresas concesionarias de servicios públicos. Faltan señales de mediano plazo, donde el gobierno indique hacia dónde se dirigen los lineamientos de política económica, al margen de las medidas de corto. La prohibición a las exportaciones de carne, por ejemplo, puede ser exitosa para controlar los precios, pero genera imágenes contradictorias si se quiere estimular un proceso de inversión. Falta saber también si van a continuar o no los controles de precios.

    P.: ¿Qué debemos esperar que suceda con la inflación?

    D.S.: Los acuerdos de precios parecen haber quebrado la expectativa inflacionaria. Han dado una buena respuesta en el corto plazo, que hace pensar que la inflación se ubicará debajo de la del año pasado, entre 11% y 11,5%. El problema es que generan dudas para el futuro. 

    P.: ¿Qué impacto tendrán las reformas que se están impulsando en el Congreso en el mercado laboral? 

    D.S.: Afectarán en primer lugar a las pymes. Pueden frenar la creación de empleo, ya que las empresas aprovecharán al máximo la nómina que tienen en vez de arriesgarse a tomar personal. 

    Entrevista de Martín Lalín
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