4 de julio 2007 - 00:00

"Voluntarista y superficial"

El ex ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires Gerardo Otero, criticó al gobierno nacional y al candidato a gobernador Daniel Scioli. Lo tildó de «voluntarista y superficial», acusándolo además de «no poner los problemas arriba de la mesa». Ahora, apoyando la candidatura de Jorge Sarghini en la provincia, Otero también objetó a Felipe Solá, y advirtió que el distrito se maneja con un esquema que «no es consistente en el largo plazo». Fue por radio «América».

PERIODISTA: ¿Cuál es el verdadero nivel de déficit de la provincia?

Gerardo Otero: Este año será de alrededor de 2.000 millones de pesos luego del pago de intereses, siempre y cuando no haya aumentos salariales en el segundo semestre y la Nación cumpla con los compromisos asumidos para financiar el rojo previsional. De lo contrario puede ser mayor.

P.: ¿O sea que el cálculo que hizo Scioli sobre un rojo de $ 3.000 millones no estaba tan errado?

G.O.: Scioli debería preocuparse sobre el déficit estructural que presenta la provincia a futuro, más allá de las cuestiones fiscales. La provincia tiene un esquema que no es consistente en el largo plazo. Adolece de una falta de recursos muy grande y es lo que se debería discutir. El problema no se resuelve con una postura como la de Scioli que habla de apostar a la producción. Es un discurso voluntarista y superficial.

P.: ¿Educación y salud son las áreas más sensibles?

G.O.: Se aprobó una ley provincial de educación que va más allá de la nacional, porque establece la obligatoriedad del colegio a partir de los cuatro años. Desde el punto de vista educativo es fantástico, pero nadie discute cómo se financia. Ya hay grandes dificultades para cubrir la matrícula de la primaria y de lo que era la EGB. Seguimos sancionando leyes que nunca tienen en cuenta la capacidad de financiamiento.

P.: ¿Por qué dice que Sciolino ayuda con su actitud?

G.O.:
Porque no plantea la discusión en los términos que debería darse. Hay una actitud del gobierno nacional y provincial de esconder los problemas, no se discuten. Tenemos problemas de energía, de inflación, también financiero en la mayor parte de las provincias. Scioli tiene un discurso de no pelearse con nadie, de no poner los temas arriba de la mesa. Con un esquema tan centralizado como el actual, la Casa Rosada plantea un enorme daño institucional, porque impide que los gobernadores tengan recursos para cumplir con los servicios que demanda la población.

Dejá tu comentario

Te puede interesar