Economía

Otro aval del FMI para fortalecer respaldo preelectoral a Macri

El Gobierno va a las PASO con una batería de medidas pactadas con Washington para reforzar la política monetaria. Fuerte guiño de David Lipton. Nueva misión del organismo en agosto.

El fuerte y público respaldo que el FMI dio ayer a los “ajustes técnicos” sobre política monetaria implementada por el Banco Central, se interpretó como algo más que un comunicado oficial del organismo financiero. Para el equipo económico representó un guiño para un capítulo importante que en pocos días comenzará a debatirse en la política monetaria local: la flexibilización de las metas de base monetaria de julio- agosto; y la comprensión del Fondo sobre las posibles dificultades que el Gobierno tendrá para cerrar este mes y el próximo las metas fijadas en septiembre del año pasado. El dato no es menor; ya que serán los meses donde Mauricio Macri más comprensión y apoyo necesitará de parte del FMI, dado que coincidirá con el primer período crítico electoral que tendrá que enfrentar el Ejecutivo. Se sabe que Macri necesitará algo más que palabras de aliento desde Washington durante el tiempo en que la meta fiscal deberá flexibilizarse para poder atender las necesidades electorales básicas para poder enfrentar la primera elección de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 11 de agosto. No sólo requerirá que en el momento de fiscalizar el nivel de expansión monetaria haya más restricciones, sino que además necesitará más herramientas flexibles para cumplir con la primera misión que el propio Ejecutivo se autoimpuso para las 14 jornadas financieras y cambiarias que restan hasta que se concurra al primer examen electoral importante para el Gobierno. Que desde el FMI se haya dado el visto bueno a las medidas que el Comité de Política Monetaria (COMPOM) anunció ayer, se tomó como un acto más (e importante) para este respaldo.

Este apoyo fue público a partir de una publicación a través de redes sociales de parte del vocero del FMI, Gerry Rice, minutos después de haberse distribuido el comunicado del COPOM ayer por la mañana. “Estos cambios asegurarán que la política monetaria se mantendrá orientada a garantizar un camino continuo de disminución de la inflación y un buen funcionamiento del sistema financiero”, afirmó el organismo multilateral. Esto fue luego de haberse anunciado que el Banco Central que maneja Guido Sandleris, dispuso adaptar a un plazo bimestral la evaluación del cumplimiento de la meta de base monetaria en el período julio-agosto; además de mantener la meta para ese período en $1.343 millones y mantener la tasa mínima de las Letras de Liquidez (Leliq) en 58% hasta tanto se conozca el próximo dato de inflación, el 15 de agosto.

El BCRA anunció además que la próxima revisión del COMPOM será después de las PASO; con lo que la política monetaria inaugurada ayer será la que regirá por tres semanas. El valor agregado que encontraba ayer el gobierno ante la rápida respuesta positiva de ayer de parte del FMI antes de la apertura de los mercados fue que además se da bajo la conducción, y supervisión del caso argentino, del norteamericano David Lipton; actualmente bajo la presidencia temporal del FMI hasta que se decida qué europeo será el sucesor o la sucesora de Christine Lagarde. Lipton era hasta abril de este año, un irreductible crítico de las flexibilizaciones al país de lo firmado en septiembre del año pasado dentro del stand by; así como un opositor visceral de la posibilidad de permitirle al gobierno de Mauricio Macri el uso de los dólares del préstamo con el organismo para combatir corridas cambiarias.

El FMI, ya bajo la conducción de Lipton, autorizó la semana pasada al BCRA a vender hasta u$s3.600 millones en futuros; superando sustancialmente el límite de u$s1.000 millones reglamentado anteriormente. Esta autorización, impensada antes de abril pasado, servirá como fortaleza para el Central, para atender necesidades extras de contención del dólar ante eventuales corridas. Se suma además a la autorización anunciada el 29 de abril pasado, para que el Central pueda vender en el mercado diario de dólares, hasta u$s250 millones diarios, con un tope de u$s9.000 millones; o hasta llegar a un valor de la divisa de $51,45. Este cambio de actitud de Lipton, ya convertido en un hombre flexible a los reclamos argentinos para mejorar las condiciones del acuerdo stand by vigente; se debió a una conversación directa que mantuvo el último fin de semana de abril con el secretario de Tesoro norteamericano, Steve Mnuchin. Este antes había recibido órdenes exclusivas del propio Donald Trump. La gestión fue agradecida personalmente este fin de semana por Mauricio Macri a Trump, a través del secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo.

El visitante se reunió con el funcionario de EE.UU. en Olivos y allí el jefe de Estado le pidió que “transmita a Donald (Trump) mi agradecimiento por el respaldo del gobierno de los Estados Unidos a la Argentina frente al FMI que, gracias a su gestión, flexibilizó sus condiciones, lo que nos permitió estabilizar la economía y así estar bien posicionados para las elecciones”, y que “se crearon condiciones favorables para encarar las reformas estructurales necesarias para garantizar un crecimiento de largo plazo” y que ese apoyo “fue una ayuda decisiva en términos electorales”.

El Gobierno deberá esperar ahora que desde el FMI se programe la próxima misión pactada con el organismo para la revisión del tercer trimestre de 2019. Se estima que la visita de Roberto Cardarelli y el grupo que fiscaliza habitualmente el caso argentino llegará al país entre la segunda y la tercera semana de agosto. Se intentará desde Buenos Aires que no coincida con las elecciones PASO del 11 de agosto.

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