25 de marzo 2009 - 22:44

A horas de la votación del adelanto electoral, dos senadores rompen con el ARI y el oficialismo se afianza

José Martínez y María Rosa Díaz.
José Martínez y María Rosa Díaz.
El Senado tratará este jueves el proyecto de adelantamiento de las elecciones legislativas, y el oficialismo aguarda con tranquilidad la votación, luego de conseguir los dos votos de los representantes del ARI de Tierra del Fuego, quienes renunciaron a ese partido y pasaron a constituir un bloque independiente.

Si bien el kircherismo contaba con "39 o 40 votos seguros", según se cansó de repetir en los últimos días Miguel Ángel Pichetto, el jefe de la bancada del Frente para la Victoria recibió con alegría la noticia proveniente de la provincia más austral, ya que ahora dispondrá de más sufragios positivos.

"Esto nos cubre por si hubiera algún desertor de último momento", admitió una fuente de la bancada, teniendo en cuenta que esta iniciativa requiere una mayoría especial de la mitad más uno del total de la Cámara, o sea 37 legisladores.

Incluso, ante este panorama de tranquilidad, la convocatoria a reunión del bloque del Frente para la Victoria -que estaba prevista para primera hora de la tarde- se postergó hasta la noche, y allí Pichetto confirmó el voto y la presencia en el recinto de los legisladores oficialistas, sin sorpresas negativas.

La sesión en el Senado fue convocada a las 10:00 y se espera un fuerte debate que, sin embargo, no se extenderá como el de Diputados, que alcanzó las ocho horas con la exposición de buena parte del arco de legisladores.

En la oposición se admitió que no cuentan con los números para bloquear el proyecto que adelanta para el 28 de junio las elecciones legislativas nacionales.

De todos modos, se indicó que en el recinto "darán debate" para dejar en claro sus cuestionamientos a esta iniciativa, que en la Cámara de Diputados fue aprobada el miércoles de la semana pasada por 136 votos afirmativos contra 109 negativos y ocho abstenciones, con siete voluntades por encima de los 129 respaldos que se necesitaban para la mayoría especial.

A diferencia de lo ocurrido en el caso de la Resolución 125, en la que el kirchnerismo perdió ocho votos propios y no consiguió ninguno ajeno, ahora contará con una mayoría propia más abroquelada, más los sufragios de los dos fueguinos y del neuquino Horacio Lores.

Con el oficialismo votarán cuatro de los ochos que se opusieron a las retenciones móviles, Rubén Marín, Elena Corregido, Teresita Quintela y Roberto Urquía.

En cambio, persisten algunas dudas sobre lo que hará el catamarqueño Ramón Saadi, quien se ha alejado del kirchnerismo, aunque no formalizó su renuncia a la bancada.

Otro senador que todavía no se manifestó públicamente es el misionero Luis Viana, quien está enojado con la conducción del justicialismo a nivel nacional -léase Néstor Kirchner- porque mantiene la intervención del partido en su provincia, y demanda su normalización.

No obstante, y pese a que Viana dejó trascender que podría abandonar el bloque del FpV, Pichetto lo cuenta entre sus votos "seguros",

En la vereda de enfrente se sitúan el radicalismo, la Coalición Cívica, el socialismo, el justicialismo disidente y el salteño Agustín Pérez Alsina.

Como la Constitución obliga en los casos de reforma del Código electoral una mayoría absoluta de los miembros de cada Cámara, es imposible que vuelva a darse un escenario de empate que obligue al vicepresidente Julio Cobos a definir, porque en ese caso la ley no habría obtenido los votos suficientes y se daría por rechazada.

Si se aprueba la ley en el Senado, la presidenta Kirchner deberá convocar formalmente a elecciones el próximo sábado 28, exactamente 90 días antes de los comicios, en los que se elegirán 127 diputados y 24 senadores nacionales, que asumirán recién el 10 de diciembre.

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