27 de octubre 2006 - 00:00

A lo Duhalde, Kirchner usará "doble boleta"

Está decidido: en 2007, Néstor Kirchner habilitaráun sistema de pseudolemaspara que a nivel local el kirchnerismo lleve dos candidatos que tengan el respaldo de la Casa Rosada y vayan «colgados» de la boleta nacional que, todo indica, encabezará el Presidente.

El modelo -que este diario anticipó en abril pasado- brota como una solución posible a la diversidad y el antagonismo que se registra en el pankirchnerismo, club donde cohabitan no siempre (casi nunca) de buen modo peronistas ortodoxos, setentistas y radicales.

Para evitar fugas y mejorar la cosecha de votos en la presidencial, el patagónico autorizó el régimen de la «doble boleta» en los municipios. Además, como ya describió a este diario, el recurso de las dos candidaturas K se aplicará en algunas provincias.

A lo largo de las últimas semanas, en contactos aislados, Kirchner le transmitió a un puñado de dirigentes esa determinación: no habrá ventanilla única del kirchnerismo. Pero, aclaró, no será una receta general, sino que sólo regirá en casos puntuales.

No es un mecanismo inédito: en 1999, Eduardo Duhalde pactó con Domingo Cavallo para que su partido, Acción por la República (AR), no anote candidato propio para la gobernación y «adhiera» a la papeleta que encabezaba Carlos Ruckauf secundado por Felipe Solá.

En 1995, el ex presidente hizo lo mismo para engordar su candidatura a gobernador: en un grupo reducido de municipios, jugó con el PJ y los vecinalistas. El año pasado, Hacer Por Buenos Aires fue el vehículo del kirchnerismo bis para aportar a Cristina.

Dos razones, que se potencian entre sí, explican la decisión del Presidente:

1) Le sirve para «contener» y reducir el riesgo de que sectores excluidos en el cierre de listas -que si hay una sola boleta K, en algunos distritos pueden ser inmensos los que queden afuera- se fuguen hacia Roberto Lavagna, Mauricio Macri o cualquier otro ensayo opositor. O, en el peor de los casos, que «jueguen a menos» en la elección. La receta no sólo sirve para resolver riñas crueles entre el PJ y el Frente para la Victoria, sino también las pulseadas entre radicales K o vecinalistas y peronistas.

2) Pero, además de evitar que se resquebraje el armado global, Kirchner hace otro cálculo: dos candidatos, aunque compitan entre sí, arrastran más votos que y senadores.

El beneficio no esconde una alerta: el pankirchnerismo es un mosaico que junta al PJ, vertientes del Frente para la Victoria, radicales K e independientes, y cruje todo el tiempo. A simple vista, no se ve ningún remedio que posibilite unir esos pedazos.

Donde el dedo emperador de Kirchner no llega, la alternativa es la competencia sin, obviamente, recurrir a internas: «Boleta para los dos y que gane el mejor», es el argumento.

Es decir: además de ser una ventaja, el régimen de la doble boleta es una necesidad y, en algunos territorios, casi una obligación. Un caso testigo es Lanús, municipio al que Kirchner volvió ayer luego de casi cuatro años y previa amnistía a Manuel Quindimil.

En Lanús se torean Quindimil, el senador José «Pepe» Pampuro y el diputado y dirigente de la CTA, Edgardo Depetri. Salvo que a «Manolo» lo empujen «para arriba» -una banca en el Congreso-, nadie imagina pirueta posible para juntar a los tres en una misma foto (sin sangre).

De fondo, hay un tironeo de identidades: Quindimil aparece contenido por el PJ «kirchnerizado» post-octubre que comanda José María Díaz Bancalari; Pampuro es un neokirchnerista que eligió el lado ganador en la ruptura con Duhalde, y Depetri es un «proto» K.

En Quilmes, la disputa es por ahora bilateral: a Sergio Villordo, soldado de Aníbal F., le brotó un competidor que tiene conexiones y respaldos en la Casa Rosada y en la gobernación de La Plata: el diputado y dirigente de la UOM, Francisco «Barba» Gutiérrez.

En un mapa proyectado para 2007, Quilmes figura como uno de los distritos donde Kirchner repartirá dos boletas: una para el anibalismo -se presume que competirá Villordo, aunque podría aparecer Daniel Gürzi- y otra para un bloque encabezado por Gutiérrez.

Otro escenario de doble boleta sería Avellaneda: Baldomero «Cacho» Alvarez pretende repetir como alcalde mientras, desde la trinchera, lo embisten Oscar Laborde y Rubén «Cholo» García, ambos delegados del kirchnerismo en ese distrito del conurbano.

  • Necesidad

    También en Lomas de Zamora, las listas múltiples serían una necesidad: ¿puede armarse una boleta única con el PJ con nexo en Solá, Jorge Rossi, el decano Gabriel Mariotto, el evitista Fernando Navarro, el anibalista Pablo Paladino, Víctor Grossi y Marcela Bianchi?

    La Plata tiene su propio ring. Allí el intendente Julio Alak combate con Carlos Castagnetto, multisecretario de Desarrollo Social, que suma el apoyo del colectivo K que comparten Juan Amondarain, Carlos «Tommy» Díaz, Raúl Pérez y el gremialista de UPCN, Carlos Quintana.
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