Desde Chapadmalal la presidente Cristina de Kirchner no dejará de analizar la marcha organizada por los fiscales. Puertas adentro de la Casa Rosada la escasa actividad sólo era interrumpida por los televisores prendidos que mostraban la marcha y el ruido de la lluvia en las cúpulas de los patios.
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En tanto, en la sede gubernamental se encontraban en sus despachos el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el secretario General de la Presidencia, Aníbal Fernández; el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo; el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini cumpliendo con sus tareas habituales.
Los empleados de las reparticiones públicas y de la sede gubernamental por prudencia evitaron opinar en público respecto a la adhesión o no a la marcha.
Aunque en los baños se escuchó a más de uno confesar que "cuando termine mi horario me cruzó para participar". Otros en confianza decían: "Salgamos por separado y nos encontramos enfrente del Cabildo". De esta manera, numerosos empleados públicos también eligieron participar.
Las razones para asistir van desde "tristeza por lo ocurrido a Nisman", "cansancio porque nunca se sabe la verdad", "demanda de Justicia", aunque, sin duda, el común denominador fue la muerte de Nisman. En definitiva, la muerte del fiscal sacudió también en el interior de los edificios públicos.
En tanto, a diferencia de otras manifestaciones en la Plaza de Mayo, sorprendía la falta total de policía. Es más, ni siquiera se cerró el tránsito hasta recién pasadas las 17,45. Una imagen poco habitual era ver las rejas de la Casa Rosada sin custodia policial, solo estaban los agentes habituales que flanquean el acceso.
En los alrededores de la Plaza había muy pocos agentes uniformados, y el par de camiones de asalto de la Policía Federal, como siempre, se estacionan por Balcarce frente a la entrada del Ministerio de Economía.
• Mar del Plata
Este jueves la jefa de Estado cumplirá 62 años y lo celebrará acompañada de sus familiares más directos en la residencia presidencial de verano de Chapadmalal, y no tiene prevista actividad alguna. Tampoco fue posible confirmar si el viernes la Presidente volverá a Buenos Aires o continuará con su descanso.
En pocos días más y como suele ocurrir todos los años, Cristina se dedicará de lleno a elaborar lo que constituirá su último discurso ante la Asamblea Legislativa. Ya están llegando los resúmenes de gestión de cada ministerio de sus dos administraciones y también la de Néstor Kirchner, para resaltar los ejes de la política implementada desde 2003.
En sus últimas alocuciones ya dio alguna pista de la "herencia" que dejará a quien la suceda, como lo dijo este miércoles cuando en ocasión de inaugurar Atucha II indicó: "En el 2015 tenemos que garantizar que quien conduzca (el país) tenga las mismas ideas". Y las ideas fuerza del modelo kirchnerista se pueden resumir en crecimiento con inclusión social y distribución de la riqueza con equidad, aseveran en la Casa Rosada.
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