3 de abril 2008 - 00:00

Agotamiento y presiones para levantar paro

Agotamiento y presiones para levantar paro
El acuerdo entre las cuatro entidades para levantar el paro comenzó a gestarse durante el fin de semana, tras la fallida reunión que las cabezas de los ruralistas mantuvieron el viernes con el gobierno nacional. En medio del recrudecimiento en todo el país de los piquetes por la reacción de las bases enardecidas, los titulares de Federación Agraria, CRA, Sociedad Rural y Coninagro comenzaron a sacar fríos cálculos y a reconocer que la protesta había llegado a su límite. La decisión maduró finalmente dos días después, cuando fue el interior el que acusó el cansancio y comenzó a hablar de «tregua».

La decisión terminó de definirse en la tarde del martes, cuando Eduardo Buzzi (FAA), Mario Llambías (CRA), Luciano Miguens (SRA) y Fernando Gioino ( Coninagro) se reunieron en la sede porteña de CRA para sentar posición, luego de seguir por TV todas las incidencias del acto de Plaza de Mayo y el discurso de Cristina de Kirchner. El encuentro fue privado, café de por medio.

«Cancelen todas las entrevistas prometidas a los medios», dictaminaron al atardecer los dirigentes, que apagaron sus celulares en momentos en que un frente de tormenta arreciaba en Buenos Aires.

  • Prudente

  • Las cúpulas rurales coincidieron entonces en que era prudente expresarse en conjunto en Gualeguaychú, para dar una nueva señal de unidad. Pese al secretismo con que se manejaron, la información se filtró por la noche: «se suspende el paro», coincidieron los cuatro, esta vez respondiendo a las señales del interior, desde donde los delegados habían hecho llegar claramente el mensaje de que la metodología estaba a punto de volverse contraproducente.

    En el medio también se filtró un breve cortocircuito que luego fue atribuido a una «operación del gobierno». Circuló la versión de que Buzzi se había reunido el domingo con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. «Los pequeños productores quieren romper el frente», fue el mensaje que intentó imponerse y que fue desmentido por el propio entorno del titular de la Federación Agraria: «Buzzi estuvo todo el domingo en Rosario, en su departamento, mirando una película con su hijo».

    Algo que sí descolocó a la dirigencia rural en la noche del lunes fue la reacción de CARBAP -que había participado de esa reunión representado por CRA- de adelantarse a anunciar la suspensión del paro por 30 días que se anunció finalmente en Gualeguaychú. Algunos creen que la actitud de la entidad que reúne a los productores de La Pampa y Buenos Aires y conduce Pedro Apaolaza fue por una crisis de protagonismo.

    «Nos dimos cuenta de que la curva de la medida estaba en su punto más alto y no queríamos generar un desgaste», puntualizó un dirigente de la Sociedad Rural para argumentar la impasse.

    Aplicar un freno pareció sensato a todos los actores, para evitar cualquier quiebre en el estratégico y para muchos sorpresivo apoyo que el campo logró en la población urbana.

    Era sabido que Coninagro -en incómoda situación, por ser contenedor de grandes firmas industriales como SanCor- y Sociedad Rural siempre mantuvieron un perfil más dialoguista.

    CRA y FAA, las de mayor representación en el interior, siempre respondieron a las demandas surgidas desde el interior. Esta vez, tras el repudio del fin de semana, los productores pequeños y medianos sacaron cuentas y debieron reconocer que se está perdiendo tiempo de trabajo en época de plena cosecha de soja. «Hay que pagar las cuentas, nos tomamos 30 días para recuperar el aire», graficó un ganadero bonaerense.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar