1 de septiembre 2009 - 23:53

Alarcón fue recibida por Aníbal Fernández

María del Carmen Alarcón y Aníbal Fernández.
María del Carmen Alarcón y Aníbal Fernández.
La titular del Grupo Pampa Sur, María del Carmen Alarcón, se sumó oficialmente al Gobierno nacional con la meta de destrabar el conflicto con el campo, que se extendió durante los casi 21 meses de gestión de Cristina Kirchner al frente de la Casa Rosada.

La designación como secretaria de Integración Nacional de Alarcón -ex diputada nacional y lobbista histórica de los intereses del campo- fue oficializada a través del decreto 1149/2009, publicado en el Boletín Oficial, en el quinto día del paro del campo.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se reunió con Alarcón para analizar la estrategia a llevar adelante y cuáles serán las primeras incumbencias que tendrá la flamante funcionaria.

Alarcón se instalaría en las oficinas que la Jefatura de Gabinete tiene en el edificio Ex Somisa, situado en Diagonal Sur y Belgrano.

La santafesina fue sumada al gobierno tras llevar una propuesta al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y mantener un breve encuentro con la presidenta Cristina Kirchner.

En esa reunión, algunas fuentes cercanas a la flamante funcionaria dejaron trascender que la Presidenta habría alentado a Alarcón a avanzar con sus iniciativas para solucionar un conflicto con el campo que ya lleva un año y medio.

A partir de ahora, Alarcón sería la interlocutora del Gobierno ante la dirigencia agropecuaria, a pesar de que la flamante funcionaria no tiene buena relación desde hace tiempo con la Mesa de Enlace integrada por Federación Agraria, CRA, Coninagro y Sociedad Rural.

Alarcón era, hasta la semana pasada, una aliada del campo y parte del arco opositor, pero ante la convocatoria del Gobierno retornó al oficialismo, de donde se había ido el año pasado cuando se desató el conflicto por las retenciones.

Se estima que entre sus principales colaboradores estará Miguel Saredi, su mano derecha en Pampa Sur y quien debió abandonar su cargo como representante del Gobierno de la Ciudad ante el Mercado Central de Buenos Aires, apenas se conoció el desembarco de Alarcón en el Gobierno.

Su acercamiento al Gobierno, de la mano del jefe de Gabinete Aníbal Fernández, generó malestar entre la dirigencia agropecuaria, desde donde partieron calificativos de "traidora" hacia la ahora funcionario kirchnerista.

Hasta ahora, Alarcón era funcionaria del gobernador santafesino Hermes Binner.

Cerca del Gobierno consideran que la llegada de Alarcón, quien tiene un profundo conocimiento de los problemas del sector agropecuario, puede dar una vuelta de tuerca al conflicto con el campo, aunque para ello la funcionaria deberá contar con un fuerte respaldo político de la Presidenta.

El titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, recibió con críticas el nombramiento, mientras que el jefe de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, se mostró escéptico sobre los avances que pueda lograr la funcionaria, aunque abrió una luz de expectativa a la espera de sus primeros pasos.

En cambio, los sectores más duros, denominados "productores autoconvocados", que no tienen un liderazgo claro ni un encuadre formal en la Mesa de Enlace, descreen de lo que pueda realizar Alarcón y están más inclinados a profundizar la medida de fuerza que, en teoría, debería concluir este viernes.

Alarcón se había alejado del oficialismo en 2006 cuando fue desplazada de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados por sus diferencias con el Gobierno.

Después de la ruptura con el kirchnerismo en el Congreso, Alarcón se acercó al macrismo y luego fue convocada por el gobernador Binner, de quien fue funcionaria hasta la semana pasada.

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