21 de junio 2005 - 00:00

Alberto Fernández cede sesión para apurar juicio a Boggiano

Antonio Boggiano, Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Daniel Scioli.
Antonio Boggiano, Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Daniel Scioli.
Antonio Boggiano podría haberse encontrado mañana en la antesala del recinto del Senado, pero con seguridad -y tal como lo ha hecho en varias ocasiones- el jefe de Gabinete va a postergar su informe mensual al Congreso para ceder el lugar a la defensa del miembro de la Corte Suprema en el tramo final de su juicio político. Cristina Fernández de Kirchner y toda la Comisión de Asuntos Constitucionales habían fijado el 22 de junio como fecha para que Boggiano rebatiera la acusación sabiendo que ese mismo día A. Fernández debía realizar su visita mensual. Era obvio en ese momento que uno de los dos no iba a concurrir. Nadie le hubiera provocado al funcionario la incomodidad de cruzarse con Boggiano en el Senado, en medio de un juicio que la Casa Rosada nunca quiso impulsar y demoró el máximo tiempo que pudo.

Incluso hace una semana la posibilidad de un choque de agendas entre el juicio al ministro de la Corte y la visita de Fernández fue interpretada como una posibilidad de volver a postergar el proceso contra Boggiano, que se diluyó con la confirmación de la sesión de mañana.

Así, mañana por la tarde los senadores se reunirán en pleno para escuchar la ampliación «in voce» por parte de la defensa de Boggiano que estará liderara por los juristas María Angélica Gelli y Marcelo Sancinetti. Es la misma pieza que fue presentada por escrito el 31 de mayo pasado por mesa de entradas, aunque luego se le hayan incorporado algunas modificaciones.

• Presente

El ministro de la Corte Suprema va a estar presente en el recinto en el momento en que se explique su descargo, pero no va a hacerlo personalmente, al contrario de lo que hizo el único miembro de la Corte que fue destituido de su cargo, Eduardo Moliné O'Connor. Por el contrario, sólo hablarán sus abogados. Una vez que termine esa exposición, el Senado quedará en condiciones de constituirse en tribunal y suspenderlo en sus funciones.

La semana pasada había quedado pendiente una incógnita en el Senado: si se dispondría o no la suspensión del juez justo en el momento de terminar de recibir su descargo. Por un principio mínimo de defensa en juicio, los senadores no lo definieron en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Era claro: no se puede decidir la cuestión hasta no haber culminado todo el proceso de descargo, aunque en el pasado reciente se hayan cometido desprolijidades mayores en el juzgamiento de otros ministros.

Pero el PJ no puede ir al recinto a ciegas sin tener esa cuestión solucionada, sin saber si lo suspenderá o no, sin importar lo que digan sus defensores durante la sesión. En ese marco se supone que no habrá sorpresas. Hoy la Comisión de Labor Parlamentaria va a definir cómo se llevará a cabo todo este tramo del proceso contra
Boggiano y si se tomará o no la decisión de suspenderlo en sus funciones mientras se resuelve la remoción en sí misma. El radicalismo sabe que si el PJ decide llevar adelante la suspensión, no tendrá otro camino que apoyarla. Pero dentro del peronismo esa decisión no estaba ayer totalmente madura por lo que están abiertas todas las puertas para que se demore. Sobre todo ahora que no existe ni la más mínima hipótesis de avanzar con el juicio a otro magistrado de la Corte. Es que algunos peronistas lo dijeron claramente: Ricardo Falú y algunos integrantes de la Comisión de Juicio Político de Diputados habían soñado con avanzar contra un ministro de la Corte no peronista, Augusto Belluscio, para equilibrar los costos políticos del operativo limpieza del máximo tribunal.

Pero con la renuncia de
Belluscio se quedaron sin oponentey ahora han perdido el rumbo, incluso, en la estrategia del juicio a Boggiano.

• Fundamento

La acusación que se ventila ahora en el Senado se basa puntualmente en la causa Meller, que convalidó la decisión de un tribunal arbitral a favor de la empresa por una deuda millonaria del Estado. Es la misma causa por la que se determinóla destitución de MolinéO'Connor y la que precipitó la renuncia de Adolfo Vázquez, que seguía el mismo camino.

El descargo escrito de
Boggiano ingresó a la Comisión de Asuntos Constitucionales el 31 de mayo pasado, exactamente el día en que vencía el plazo para la defensa, en un texto de 280 páginas, una pieza que no tiene secretos ya que puede leerse íntegramente en su página de Internet.

Allí dice sentirse discriminado por
«aquellos que lo tildan de haber integrado la mayoría automática» del menemismo en el tribunal, proclama su «inocencia», pide la nulidad total de la acusación en su contra, invoca pactos internacionales y hasta sugiere que su caso sea enviado «en consulta» a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

• Rechazo

En ese escrito, Boggiano también recusa a los senadores como tribunal de enjuiciamiento, rechaza el pedido de suspensión en su puesto y considera que muchos de los cargos en su contra son ya «cosa juzgada». Pero es en el punto central de su defensa donde se diferencia de Moliné O'Connor al asegurar que sus votos fueron diferentes en el caso Meller.

Boggiano
advirtió, además, que los fundamentos en su contra son «inconsistentes» y que se usó «prueba prohibida», como proyectos de sentencias de circulación interna en la Corte Suprema. Dentro de las defensas que interpondrán sus abogados se resaltarán también las « deficiencias de conocimiento por parte de los acusadores y la enorme contribución a la jurisprudencia de la Corte de Boggiano en 15 años de haberla integrado».

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