Alberto Fernández pudo decir, después de varios meses, que volvió a cumplir con su palabra. Ayer, en un acto en el Museo del Bicentenario, el Presidente promulgó las leyes de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), y la que establece el denominado “plan de los 1.000 días”, un proyecto que buscó compensar el rechazo de parte de la sociedad a la primera iniciativa.
Alberto Fernández promulgó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y el plan "de 1.000 días"
Tampoco se perdieron la cita el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y el ministro de Salud, Ginés González García. La vigencia de las iniciativas se dan en medio de choques con la oposición por la planificación y las vacunas contra el coronavirus.
-
Informe reservado del Congreso de EEUU pide sancionar ley para evitar un salvataje como el que recibió la Argentina
-
La Justicia ya analiza el amparo que presentó Ámbito para tener acceso a Casa Rosada
Luz verde. Alberto Fernández firmó las reglamentaciones y activó las leyes sobre aborto y el plan de 1.000 días.
“Hoy todas las mujeres saben que, embarazadas, van a tener un Estado detrás de las que le va a dar salud y garantía de ingresos suficientes para que ella y su hijo o hija puedan desarrollarse como corresponde. Y también la posibilidad de que la mujer que no quiera seguir adelante con su embarazo pueda ponerle fin y el Estado esté allí para garantizar la salud que la clandestinidad hoy no le garantiza. Por lo tanto, lo que estamos ampliando es simplemente la capacidad de decidir, que no es poco”, aseguró el jefe de Estado.
En otro tramo de su discurso, el Presidente manifestó: “Créanme que estoy muy feliz de ponerle fin al patriarcado, que es una gran injusticia. Es un gran paso, estamos igualando en sus derechos con los hombres”. A su vez, dijo que tras la sanción de esta ley, en el horizonte “queda una tarea muy seria de garantizar una educación sexual muy seria en todos lados para prevenir embarazos que no se quieran”.
Fernández estuvo acompañado por la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia e ideóloga principal de la ley, Vilma Ibarra; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y el ministro de Salud, Ginés González García -cuestionado por la oposición por las idas y vueltas con respecto a la vacunación contra el coronavirus-, entre otros.
La ley de IVE impone que “en ejercicio de sus derechos humanos, toda mujer u otras identidades con capacidad de gestar tienen derecho a decidir voluntariamente y acceder a la interrupción de su embarazo hasta las 14 semanas, inclusive, del proceso gestacional”.
Según informó la Casa Rosada, “más allá de dicho plazo, se podrá interrumpir si la gestación fuera producto de una violación, mediante el solo requerimiento y declaración jurada de la persona ante el profesional o personal de salud interviniente”, y también “si estuviera en riesgo la vida o la salud integral de la embarazada”.
En cuanto al plan de los 1.000 días, se aplicará una nueva asignación por Cuidado de Salud Integral, consistente en el pago anual de una Asignación Universal por Hijo (AUH), con el objetivo de fortalecer la atención integral de la salud de la mujer durante el embarazo y de sus hijos e hijas hasta los tres años de vida.
Por su parte, Ibarra hizo un reconocimiento “a las mujeres y varones que nos acompañaron de las fuerzas políticas opositoras”, y detalló: “Hemos hecho una red de mucho trabajo, sobre todo las mujeres de un profundo compromiso de trabajo conjunto. Hemos tendido puentes, hemos hablado, hemos confiado en nosotras y hemos salido adelante para sancionar estas leyes. Todo mi agradecimiento”.
La funcionaria además dejó claro que “esta ley no violenta las creencias de nadie todo, el mundo va a poder seguir viviendo y tomando decisiones según sus creencias y conforme a sus convicciones, pero algo habrá cambiado: ya no tendremos muertes en abortos clandestinos”.
En los próximos días se espera que haya un lento retorno de la actividad al Congreso, pese a que desde principios de año está vigente el período de sesiones extraordinarias que convocó Fernández. Diputados tiene una agenda más clara que el Senado.




Dejá tu comentario