Amenazó Moyano a Cristina con cruzarse de "vereda"
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En Obras
Sanitarias
Moyano
festejó el
traspaso de
6.000
trabajadores
al gremio que
comparte con
su hijo. Y de
paso, hizo
advertencias
a la Presidente
a sólo un
día de su
asunción.
El segundo, nada azaroso, está dado porque ese encuentro estaba planeado para dos semanas atrás y se suspendió por el crimen de Abel Beroiz, el tesorero de Camioneros, en Rosario. Aquel hecho generó intrigas y sospechas en la Casa Rosada.
¿Fue para despegarse de ese episodio brumoso que en la grilla de invitados vip a la asunción del gabinete a Moyano no se le reservó una butaca en la primera fila? Algo es cierto: la brumosa muerte de Beroiz desató las peores presunciones en el gobierno.
«Es lo que Hugo viene diciendo hace tiempo», explicó ayer un jerarca que opera al lado de Moyano para restarle ferocidad a la advertencia del jefe sindical. En La Rioja planteó que no aceptaría techo en la negociación; antes había confesado sus dudas sobre la candidata.
-¿Es un aviso porque Cristina le dio a entender que no lo apoyaría para reelegir como jefe la CGT el año que viene? -se le preguntó.
-Esta señora no tiene que apoyar ni quitarle el apoyo a nadie. Son los trabajadores los que eligen a sus representantes.
-¿No les molestó el planteo de que no se meterá en la interna sindical?
-Eso fue para la CTA: con eso les avisó que no hay ninguna posibilidad de que le otorgue la personería -interpretó el dirigente.
Luego de estar en un discreto segundo plano en la jura de la Presidente en el Congreso, Moyano se instaló en las oficinas de la Federación de Camioneros mientras en Casa Rosada juraba el gabinete y en la plaza gremios, piqueteros y tropa de intendentes vitoreaba a Cristina de Kirchner.
Tenía, en rigor, más de una razón para festejar varias asunciones y reasunciones: la de Julio De Vido, por cuya continuidad remó como pocos; la de Carlos Tomada -el principal lobbysta contra el aval a la CTA-; y la de Martín Lousteau, a quien lo unen el fútbol y un «millonario favor».
Tampoco amontonó a sus seguidores de gorras y pecheras verdes para celebrar el cambio de mando presidencial. Ayer dio una explicación de ocasión: aseguró que le llegaron rumores de que buscarían generar incidentes contra las columnas de Camioneros.
Real o no, el pronóstico no fue errado: hubo, entre otros choques, trompadas y palazos entre militantes Libres del Sur y otros del PJ de Malvinas Argentinas durante la Fiesta de la Democracia.
Temprano, Alberto Fernández había repetido su rap de elogios descuidados al jefe de la CGT. «Moyano tiene con nosotros muy buena relación; no sé por qué no fue, pero no altera la buena relación que tenemos con él, la relación respetuosa que tenemos con él. No cambia nada», dijo.




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