Amnistiada, Picolotti contraataca
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Néstor Kirchner escucha a Romina Picolotti, que, flanqueada por Alberto Fernández,
volvió ayer a compartir un acto público -aunque puertas adentro- con el Presidente luego
de las denuncias que la pusieron al borde de la expulsión.
Aquella lectura, real o ficticia, es la que preservó a Picolotti en su cargo. En rigor, la secretaria de Medio Ambiente fue la única funcionaria en los últimos tres meses que apareció sospechada y no fue alejada de su cargo. Ni Felisa Miceli ni Claudio Uberti, por caso, tuvieron esa fortuna.
Esa particularidad parece, por ahora, ayudar a Picolotti, aunque su principal blindaje se lo aporta la pertenencia interna en el planeta K: la cordobesa, que padeció su primer año de gestión en medio del escándalo de las contrataciones, es una protegida de Alberto Fernández.
Ahora, Picolotti va por la revancha: para tratar de borrar la imagen nublosa que dejaron las denuncias, la secretaria planea una fuerte embestida de gestión, pero también política, en varios frentes que comenzó ayer con la clausura parcial de la empresa Firestone.
No será el último caso: según lo programado por el despacho de Picolotti, en lo sucesivo la Secretaría de Medio Ambiente ejecutaría varias acciones en esa misma dirección. «Una acción clara y fuerte», dicen cerca de la funcionaria, ahora más tranquilos, casi convencidos de que su permanencia no tiene plazo fijo.
Por las dudas, por la noche, la funcionaria pasó por el Luna Park, donde Cristina Fernández encabezó, junto con Julio Cobos, el acto de lanzamiento formal de la fórmula K para el 28 de octubre.
Con tono festivo -a pesar de que en la Casa Rosada, lejos de Alberto F., se afirma que la permanencia de Picolotti termina el 10 de diciembre-, ayer celebraron la firmaque encabezó Kirchner: un sistema integral para oxigenar el cordobés dique San Roque.
Una metáfora, podrá pensar algún desalmado, sobre el regreso de «la Picolotti», cuyo escándalo, además de ser -siempre según lo que creen en la Casa Rosada- un «golpe» de «Clarín», parece un dato menor, anecdótico, infantil, al lado del affaire del valijazo de Uberti.



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