Ante el Mercosur y aliados, Cristina sostuvo que los buitres "pretenden asustarnos"

Política

La Presidente Cristina de Kirchner aseguró ante la Cumbre del Mercosur en Caracas que sectores financieros "intentan agitar el default, pero eso ocurre cuando no se paga y Argentina pagó", y fustigó al juez Thomas Griesa, a quien acusó de dictar "resoluciones contradictorias" que favorecen a los fondos buitre.

En el marco del encuentro de presidentes, en el que Argentina asumió la presidencia Pro-Tempore del mercado común sudamericano, Cristina acusó a Griesa de dictar "resoluciones contradictorias", y criticó al FMI, al tiempo que agradeció a los países del bloque por su apoyo ante "la agresión de los fondos buitre".

En referencia a una resolución dictada por el juez que habilitó al Citigroup a pagar bonos de ley local, sostuvo: "Autorizó a un banco norteamericano a pagar a los bonistas, luego lo desautorizó y ahora volvió a autorizarlo, pero no autorizó a otros bancos".

Sobre la decisión de inmovilizar los fondos destinados a los bonistas, consideró que esa medida "no tiene una figura legal jurídica".

"No los embargó, tampoco los retuvo con alguna figura legal, porque no hay una figura legal para eso", se quejó la mandataria, y se quejó de que "los fondos están inmovilizados sin que puedan llegar a sus legítimos dueños".

Al respecto, se preguntó: "¿Cómo se llama el proceso jurídico donde un juez autoriza a pagar a unos sí y a otros no?", y machacó que "lo que intentan decirnos al agitar el default no tiene sentido, default es cuando uno no paga y Argentina pagó".

"La Argentina reafirma una vez más su voluntad para dar pago al cien por cien de sus acreedores en forma justa, equitativa, legal y sustentable", enfatizó la Presidente.

Para explicar el origen y evolución de la deuda, Cristina acudió a la novela del colombiano Gabriel García Márquez: "La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada".

En esa obra, recordó que la abuela obligaba a prostituirse a su nieta para pagar deudas, aunque era imposible hacer frente a esas obligaciones.

"Soy abuela de Néstor Iván y no de la cándida Eréndida", advirtió la mandataria, tras afirmar que no se repetirá esa historia en la Argentina.

Se quejó también porque "cuando la Argentina está prácticamente desendeudada y cuando tiene la certeza del autoabastecimiento energético a corto plazo, sufrimos este feroz ataque" por parte de los fondos buitre.

"Nos asustan con que si no hacemos lo que ellos dicen se vendrán las diez plagas de Egipto y las diez plagas ya las vivimos en el 2001, cuando otro Gobierno hizo lo que le dictaban los de afuera", afirmó la jefa de Estado, en Caracas, al asumir la presidencia del Mercosur.

En su extenso discurso, sostuvo: "Venimos pagando religiosa y rigurosamente cada uno de los vencimientos, más de 190.000 millones de dólares y lo estamos haciendo sin acceder a los mercados de capitales".

"No recurrimos a nuevo endeudamiento, a la bicicleta financiera y esto nos llevó a que la deuda sea una de las más bajas en moneda extranjera ya que sólo representa el 8% en relación con el PBI", precisó.

La Presidenta también hizo referencia a la denominada cláusula RUFO que obliga a la Argentina a mejorar la oferta de pago a los bonistas que entraron a los canjes si se hace una propuesta superadora a otros acreedores.

"Era un incentivo que fue aprobado por las autoridades regulatorias de Estados Unidos, como la SEC (Security Exchange Comission). Si tuviese un nuevo perro les aseguro que le pongo Rufo", bromeó.

"Es imposible ignorar la cláusula RUFO y sin embargo fue ignorada olímpicamente por el juez", se quejó Cristina, y desafió que aún continúa abierto el canje para que ingrese el 7,6% de acreedores que no accedió a la reestructuración.

Dijo que "si ingresaran, tendrían una tasa de retorno del 300% en dólares" y destacó también el pago de 650 millones de dólares efectuados al Club de París.

• Homenajes y encuentros en Caracas

Luego de rendir un sentido homenaje a Simón Bolívar en Caracas, los mandatarios que participan de la cumbre del Mercosur se reunieron en privado en la sede de la Cancillería venezolana donde el bloque regional planea firmar una resolución que establecerá la creación de una zona económica con los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y Petrocaribe.

Más temprano, miles de personas presenciaron la llegada de los presidentes alrededor de la plaza Simón Bolívar, donde las autoridades del bloque colocaron una ofrenda floral frente al monumento del Libertador venezolano y se tomarán la foto oficial, previo a la cumbre.

Los jefes y jefas de Estado del bloque regional comenzaron a llegar a la plaza a las 10 hora local (11.30 de la Argentina) y fueron recibidos por la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar. Luego, se dirigieron a la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se desarrolla la cumbre.

• Argentina, presidencia por témpore

La Presidente Cristina de Kirchner recibió la presidencia pro tempore del Mercosur durante el cierre de la cumbre del bloque en Caracas, donde marcó la necesidad de que los países de la región comiencen a fijar "objetivos comunes" y potencien sus "asociaciones virtuosas" para alcanzar un mayor desarrollo.

Al cerrar el plenario de la 46a. edición de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur, la Presidente destacó que el mundo está pasando de "una etapa de dominación a una nueva era de cooperación".

Al respecto, subrayó el lugar que comenzará a ocupar China en ese nuevo escenario, por lo que calificó como "una gran oportunidad" la profundización de la relación con la potencia asiática, luego de que la Argentina elevara el nivel del vínculo con esa nación al de "asociación estratégica integral", al igual que Brasil, tras la reciente gira del presidente Xi Jinping.

"Ese gigante asiático tiene que asegurar la alimentación de sus casi 2000 millones de habitantes que podrían tener para 2050", advirtió Cristina Kirchner, quien llamó a copiar la estrategia de China de "subordinar la economía a la política para planificar el desarrollo de un país".

En ese sentido, destacó que esa China "que hoy deslumbra al mundo, es fruto de una meticulosa planificación y decisión, no económica sino política, que, primero, decide las política y, en base a las políticas, orienta la economía".

"Creo que el problema sigue siendo comprender que la integración es política. Y si es política, la debemos dar nosotros, los políticos surgidos por el voto popular", insistió, dirigiéndose a sus pares.

No obstante, reconoció los problemas para profundizar la integración entre los países del Mercosur y mencionó la situación de las automotrices en la Argentina y Brasil donde -precisó- se "importan las autopartes de alto valor agregado y muchas veces hasta nos transfieren los autos que hoy no pueden vender en Europa a nosotros para de esa menara enjugar sus propios déficits".

Por eso, la mandataria apuntó contra Europa y pidió no reclamarles "asociaciones que obviamente no les van a convenir" ya que "ellos siempre firman los acuerdos que les conviene y en donde solamente hay un ganador".

Y asoció los problemas para conseguir acuerdos con la Unión Europea (UE) con la necesidad de avanzar en la relación con China, al señalar que "estos nuevos actores multipolares son una oportunidad y de ninguna manera lo podemos vivir como una amenaza".

Integraron la comitiva argentina, el ministro de Economía, Axel Kicillof; el canciller Héctor Timerman; la ministra de Industria, Débora Giorgi; el secretario de Comercio, Augusto Costa; y el embajador argentino ante el Mercosur, Juan Manuel Abal Medina.

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