Ante problemas ambientales, Giustiniani alertó que el "riesgo" de Chevron es "cero"
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El diputado provincial de Santa Fe, Rubén Giustiniani.
La estructura de sociedades off shore, según explicó Giustiniani, se inicia desde YPF, que tiene el control de una offshore en Uruguay llamada Wakler Investment S.A, que posee a YPF Shale Oil Holding LTD (con sede en Bermudas), que detenta el 100% de YPF Shale Oil Investment One.
Esa última firma es la controlante del punto final, que es una SRL en Argentina, llamada Compañía de Hidrocarburos No Convencional (CHNC), empresa subsidiaria que va a actuar con el operador, que es YPF.
A su vez, YPF Shale Oil Investment One tiene el control de YPF Shale Oil Investment Two, también con sede en Delaware, que tiene el 10% de CHNC SRL.
"Lo que se planteó como una operación normal abre dos grandes interrogantes: todos sabemos que las off shore se hacen para evadir impuestos, por lo cual puede que exista un perjuicio al fisco argentino", mencionó el diputado santafesino.
En segundo término, Giustiniani se preguntó si "a través de este esquema sofisticado se licúa la responsabilidad de Chevron, porque no aparece nunca y sabemos que el fracking es un método observado por contaminación ambiental".
"Se iniciará un estudio de este contrato con detenimiento y poner a consideración de las organizaciones gubernamentales y periodistas para ver si hay perjuicio al país con este tipo de operatorias", por lo que se entregará una copia al Congreso de la Nación, a la Auditoría General de la Nación (AGN) y a la Defensoria del Pueblo.
El diputado socialista consideró la obtención para dar a publicidad del contrato como "un triunfo del derecho de acceso a la información y de la transparencia".
"Fuimos a la justicia porque cuando enviamos una nota a YPF en octubre de 2013 nos contestó que no tenían obligación de dar ninguna información porque eran una sociedad anónima", reseñó.
Luego, se presentó un amparo, que el 10 de noviembre de 2015 después de un largo recorrido en la justicia, la Corte Suprema, "en un fallo ejemplar", dijo que la información no es del Estado; el pueblo de la Nación argentina tiene el derecho de acceso a la información y ordenó a YPF a entregar una copia del contrato.
"Desde ese momento pasaron 330 días de chicanas judiciales que comenzaron en febrero, cuando YPF no quería entregar la copia y entregó una llena de tachaduras, en un 70 por ciento, alegando confidencialidad", explicó Giustiniani.



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