1 de abril 2008 - 00:00

Ante una Plaza repleta, Cristina volvió a criticar a los dirigentes del campo y les rogó que levanten los cortes de ruta

Ante una Plaza repleta, Cristina volvió a criticar a los dirigentes del campo y les rogó que levanten los cortes de ruta
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy que "el pasado que quiere volver, no va a poder", al tiempo que convocó a todos los argentinos este 25 de mayo, a dos años del bicentenario, a "establecer una bisagra histórica para terminar con 200 años de fracasos".

Ante una multitud que desbordó la Plaza de Mayo y sus avenidas y calles adyacentes, Cristina reiteró su pedido a los ruralistas para que levanten los cortes en las rutas y dejen circular a los camiones con alimentos.

Además, agradeció a los "miles de argentinos y argentinas que no han venido aquí a defender un color político, sino a su país, a la nación argentina".

La presidenta remarcó en su discurso que a cien días de haber asumido nunca había visto "tantas ofensas, tantos insultos, porque solo he cometido un pecado, haber sido votada por la mayoría de los argentinos en elecciones libres y democráticas".

"Tal vez tengo otro pecado, ser mujer, de los dos me siento orgullosa", sostuvo.

Señaló que "en estos días he visto el rostro de un pasado que pareciera querer volver" y recordó que un 24 de febrero de 1976 también hubo un lock out patronal.

En ese sentido, dijo que "las mismas organizaciones que se jactan de llevar adelante el desabastecimiento llamaron también a ese lock out. Un mes después, el golpe más terrible para los argentinos".

En esa línea, sostuvo que "esta vez no han venido con tanques, han sido acompañados por generales multimediáticos que han hecho lock out a la información, cambiando, tergiversando".

Mencionó que un diario publicó una caricatura suya con una venda en la boca.

"¿Qué es lo que no puedo hablar ni contarle al pueblo?", preguntó.

"Ese pasado, que quiere volver no va a poder porque cambió la Argentina , somos otro país", enfatizó.

Al dirigirse a la multitud, destacó que "han venido aquí en defensa propia, de sus trabajos, de sus ilusiones, de sus conquistas".

Al mencionar a "dirigentes que dicen representar los intereses del pueblo", preguntó: "¿Se puede representar al pueblo y enorgullecerse de desabastecerlo?".

La Presidenta subrayó "el momento histórico" que vive la Argentina en el marco del crecimiento económico.

" No desaprovechemos la oportunidad, que no nos arrebaten el presente y el futuro, defendamos la democracia sin provocaciones, las conquistas sociales, políticas y económicas que hemos logrado en estos cinco años".

Cristina reiteró que el proyecto del gobierno "es sobre todo de inclusión social, de redistribución del ingreso".

"Sé que hay costos personales que pagar. Sé que cuando se elige el camino del pueblo, de derechos humanos, de la sociedad más justa, las cosas se hacen difíciles", agregó y afirmó: "Tengo el mandato del pueblo argentino y no lo voy a traicionar".

"Por ser mujer me va a costar, pero no se confundan. Tengo el ejemplo de esas mujeres que con sus pañuelos blancos vencieron las adversidades".

Hacia el final de su discurso, Cristina volvió a pedirles a los ruralistas que levanten los cortes "en nombre del pueblo, adviertan el mal que están haciendo".

La Presidenta -acompañada por su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, el vicepresdiente Julio Cobos y la totalidad del gabinete, la mayoría de los gobernadores e intendentes- saludó a los manifestantes, mientras que la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, subió al palco para entregarle su pañuelo.

La movilización estuvo compuesta mayoritariamente por columnas del gremialistas, especialmente de los camioneros del titular de la CGT, Hugo Moyano, los intendentes del conurbano bonarense, organizaciones sociales y piqueteras, la juventud K y distintas vertientes del kirchnerismo y sectores afines como los radicales K y socialistas K.

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