18 de marzo 2004 - 00:00

Anteojudos varios

Armando Cavalieri no puede ser por lo de «pensador», porque el Presidente no se refirió a la «viveza». Además, este sindicalista desde que le usaron (gratis, por supuesto) todo el Parque Norte para un acto político donde estuvo el Presidente, se volvió tan kirchnerista que otros gremialistas dicen que cambió su apellido por «Kavalieri».Augusto Belluscio, de la Corte Suprema, tampoco, aunque bien le cabría lo de anteojos, corbeta y pensador. A Belluscio no lo quiere el nuevo «Mac Carthy argentino», el inefable diputado kirchnerista a rabiar José Ricardo Falú, pero no especialmente el primer mandatario más allá de que no le gusta nadie que no se le vuelva incondicional. Tampoco se cree de Charly García porque es muy circunstancial que use corbata, aunque usa anteojos y figure en la lista de quienes en el pasado apoyaron a Carlos Menem, grave pecado hoy.

Si son más de uno a los que se refirió como malos con anteojos y corbata entraría Juan Luis Bour. No es tan conocido a nivel presidencial, pero escribe artículos críticos con audacia (el último en este diario el martes 16 sobre la medición oficial de la desocupación). Además, sería una forma de pegarle a Bour pero, en realidad, a su mentor Ricardo López Murphy que no entra en este cuadro de posibles pero sólo por no usar anteojos. Igual Kirchner le envió en anterior discurso su dardo al referirse a «críticos que sólo estuvieron como ministros 15 días (cuando López Murphy pasó por eso al proponer un ajuste a tiempo que hubiera evitado las posteriores locuras de Domingo Cavallo, que lo sucedió, y el estallido de la Argentina en diciembre de 2001).

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