25 de julio 2007 - 00:00

Apagan la luz para no eclipsar a la candidata

Hugo Moyano
Hugo Moyano
«No lo vi al Presidente, ¿para qué te voy a mentir?» Por teléfono, la voz de Hugo Moyano sonó con eco. Acababa de salir de la Casa Rosada cuando comenzó una ronda de llamadas para desmentir lo que un rato después nadie pondría en duda: su reunión con Kirchner.

Se había visto, juramentó el camionero, con Carlos Tomada, con Carlos Zannini y con Alberto Fernández. Pero no con el patagónico ni tampoco, a pesar de sus pretensiones, logró el compromiso del gobierno para retocar de manera inminente el mínimo no imponible.

«Hay que darle tiempo a Peirano para que lo analice bien. Tiene que revisar los borradores que había hecho la Miceli», argumentó, ayer al mediodía, en charla amistosa con otros caciques del moyanismo a los que informó sobre su incursión por la Casa Rosada el lunes.

Nada dijo, sin embargo, sobre el impacto de su aparición por Balcarce 50 que desestabilizó una maniobra oficial para que el hecho fuerte del día, para los medios claro, sea la visita de Cristina Fernández a España y, puntualmente, su cita con los reyes castellanos.

En cierto punto, la intención de la Casa Rosada es que el gobierno entre en un estado de cuasi hibernación durante la estadía de Cristina en Europa para no eclipsar su aparición y sus actividades.

Algo más: en gobierno, a Moyano le avisaron que aunque se escucharán y atenderán las demandas de la CGT, los anuncios de peso serán planificados como puntales en la campaña presidencial de la primera dama.

De hecho, según traducían ayer desde la CGT, todos los anuncios que elevó la central obrera «se harán antes de las elecciones». Eso incluye la suba de las asignaciones familiares, de las jubilaciones y una reforma del mínimo no imponible.

Incluso, ayer, la premisa era mantener perfil bajo con la actividad oficial para que el foco gire en torno a la reunión de Cristina Fernández con José Luis Rodríguez Zapatero, en el Palacio de la Moncloa, y su exposición ante el Foro Nueva Economía.

Ajenos a esas sutilezas mediáticas, los sindicalistas recitaban ayer un único libreto: «El parche no sirve: no podemos seguir agregando rubros a los petroleros y camioneros, hay que eliminar directamente la tablita de Machinea»

«¿Qué cambia si estuvo o no estuvo con Kirchner? Lo importante es que va a lograr que suban el mínimo de Ganancias», se envalentonó, anoche, uno de los laderos de Moyano.

Tiene su incidencia: la semana pasada, la «mesa chica» de la CGT se reunió en UOCRA e intimó a Moyano a que retome el pedido de audiencia con el Presidente luego de la frustrada visita de semanas atrás porque no se ponían de acuerdo si concurría la mesa chica o el consejo directivo.

Al salir del encuentro de UOCRA, el camionero gestionó rápidamente una cita con el Presidente para que concurran los diez miembros de ese órgano informal de conducción. Por eso, cuando anteayer trascendió que se había visto a solas con Kirchner, en la «mesa chica» estallaron.

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