4 de octubre 2012 - 08:48

Apareció con vida Alfonso Severo, testigo clave del caso Ferreyra

El auto Renault Clio negro de Alfonso Severo apareció estacionado en el Pasaje Angaco 1536, sobre el contrafrente de la escuela N° 30 José C. Paz, de Gerli Este, y a cinco cuadras de su casa. (Fotos: Télam, imagen de TV y Google maps)
El auto Renault Clio negro de Alfonso Severo apareció estacionado en el Pasaje Angaco 1536, sobre el contrafrente de la escuela N° 30 José C. Paz, de Gerli Este, y a cinco cuadras de su casa. (Fotos: Télam, imagen de TV y Google maps)
Alfonso Severo, testigo clave en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra, fue hallado anoche con vida en la localidad bonaerense de Gerli, partido de Avellaneda, y fue conducido al hospital Finochietto del mismo municipio.

Fuentes policiales confirmaron a Télam que el testigo fue liberado pasadas las 22 horas en la calle Clemenciau al 50, en Gerli, donde fue auxiliado por un vecino.

De acuerdo a lo señalado por las fuentes, Severo se encontraba maniatado con precintos de plástico, vendado y con algunos golpes, luego de ser abandonado por un vehículo que aún no fue identificado.

Una vez refugiado por el vecino, Severo habría entregado dos números de teléfono pertenecientes a una remisería de su familia, desde donde finalmente fue escoltado por efectivos policiales y acompañado por allegados al hospital municipal de Avellaneda.
Según se confirmó, el estado de Severo "es bueno" y hasta esta noche estaba siendo sometido a una serie de estudios.

Severo, que desapareció el miércoles a la noche horas antes de presentarse en los tribunales, es testigo clave en el juicio por el crimen del joven Mariano Ferreyra, asesinado en octubre de 2010 durante una marcha de trabajadores ferroviarios tercerizados.

La desaparición de Severo, quien este jueves tenía previsto declarar en el juicio que se sigue por el asesinato del militante Mariano Ferreyra, convulsionó a la política nacional y motivó el inicio de una intensa búsqueda sobre su paradero en todo el país.

Severo, que según informó el Ministerio de Justicia no estaba incluido en el Programa Nacional de Protección de Testigos, había sido visto por última vez el miércoles por la noche, cuando salía de su casa de Sarandí para visitar a su nieto, pero nunca llegó a destino.

Con el recuerdo aún fresco de la desaparición del testigo de la represión Jorge Julio López, la noticia disparó una intensa investigación de parte de las autoridades y la ministra de Seguridad, Nilda Garré, ordenó una búsqueda nacional.

En las primeras horas de la tarde los investigadores hallaron el automóvil del hombre (un Renault Clio 5 puertas color negro), a cinco cuadras de su domicilio en la localidad bonaerense.

Según indicaron fuentes judiciales, en el vehículo, sobre el que trabajaba personal de la Policía Científica, se hallaron los documentos de Severo, dinero en efectivo y cuatro huellas digitales que no correspondían al entonces desaparecido.

La investigación estuvo a cargo del fiscal Elbio Laborde, de la UFI 3 del Polo Judicial de Avellaneda, quien tomó intervención junto con el jefe de la DDI de La Plata.

El testigo, que era trabajador de Ferrobaires, estaba convocado para declarar este jueves a las 12.00 ante el Tribunal Oral Criminal N° 21, que confirmó formalmente la ausencia.

Su declaración era considerada "clave", ya que el hombre había detallado haber visto un arsenal de armas en una oficina de la Unión Ferroviaria (UF) días después del crimen y, además, había denunciado una balacera en el frente de su domicilio por su testimonio en la etapa de instrucción.

Sin embargo, no era un testigo directo del asesinato del joven militante del PO, ocurrida el 20 de octubre de 2010, aunque por haber trabajado en Ferrobaires tenía conocimiento de los manejos internos de los ferroviarios.

"Creemos que alguien lo secuestró o algo, él no es de hacer esto", señaló Gastón Severo, hijo del testigo.

"En ningún momento él se hubiera borrado; pongo las manos en el fuego por mi padre", enfatizó el joven, quien recalcó que Severo "estaba súper entusiasmado con ir a declarar hoy porque quería que se aclare todo esto", en referencia al asesinato de Ferreyra.

Gastón Severo, que en la jornada se reunió con Cristina Caamaño, funcionaria del Ministerio de Seguridad y ex fiscal del caso, también denunció en declaraciones a la prensa que tras el crimen del militantes del Partido Obrero les "tirotearon la casa",

En la reunión, que se llevó a cabo en la sede del Ministerio y se extendió por poco más de dos horas, la funcionaria se puso a disposición del joven y dijo que las cuatro fuerzas están abocadas a la búsqueda de su padre.

Según pudo precisar Noticias Argentinas, el testigo salió la noche del miércoles desde su vivienda, aproximadamente 23.30, con el objetivo de visitar a su nieto, pero nunca llegó a destino.

La denuncia la realizó a las 3.20 su mujer, Silvia Núñez, en la comisaría 6 de Gerli, que luego pasó a manos de Laborde, quien envió un oficio al Ministerio de Seguridad para que se alertara de la desaparición a todas las fuerzas de seguridad.

Según consta oficialmente, tanto en 2009 como en 2010, Severo había sufrido amenazas y agresiones por parte de la conducción de Ferrobaires.

El Ministerio de Seguridad envió nota con el pedido de búsqueda y tres fotos del hombre a las cuatro Fuerzas de Seguridad y al Ministerio Público Fiscal (MPF), dado que la Procuradora, Alejandra Gils Carbó, solicitó informes para que también proceda a buscarlo el titular de los NN, José María Campagnoli.

Además, la fotografía de Severo circulaba por las redes sociales y el Partido Obrero convocó a todas las fuerzas a una movilización a Plaza de Mayo, para exigir la "aparición inmediata" del testigo.

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