Argentina insólita esta que vive una ola de conflictos sociolaborales cuyos protagonistas (piqueteros y demás especies del género del activismo) justifican sus algaradas en la necesidad y la emergencia. Subrepticiamente, aparecen sentados en las paritarias por aumentos de sueldos nuevos actores. En la Legislatura porteña son los contratados (rubro que incluye a los «ñoquis») que recibirán un aumento retroactivo a enero. En el Congreso Nacional, encima, los propios legisladores parecen anotarse a un aumento de dietas a cuenta del dinero que recibirá ese poder para saciar a empleados.
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Pero la solución del problema no es tan simple. En la Jefatura de Gabinete se teme que el aumento salarial que se está discutiendo no alcance sólo a los empleados. «Aparentemente, Informate más
• En ambos casos, el duhaldismo dijo que revisará sus posturas anteriores. Si se toma en cuenta la trifulca que se vivió entre kirchneristas y duhaldistas en la última sesión, no es aventurado predecir una alianza de bonaerenses con el resto de la oposición en contra de esas pretensiones del gobierno. Una negociación por fondos y aumentos salariales no puede dejarse fuera de este contexto.
• Los empleados del Congreso no reciben aumentos desde 1992. Tienen algunos salarios -como la categoría 14- que no superan los $ 470. Ahora piden un incremento de 25% sobre el salario más la incorporación al sueldo de una suma fija que ya cobran de $ 150.
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