Un vocero del área logística de la Aduana confirmó ayer a este diario que se está trabajando en el pliego de condiciones para licitar la adquisición de escáneres para el control de cargas de los aeropuertos y los pasos fronterizos, aún cuando hace ya dos años que el gobierno viene anunciando esa compra. Será una licitación nacional, sin precisar aún el número de equipos que se adquirirán y menos aún el monto de la inversión. El gobierno de Estados Unidos presiona para que esos equipos sean instalados para prevenir la entrada o salida de drogas, aunque también lo hacen -particularmente desde el atentado en Nueva York y Washington el 11 de setiembre de 2001- para impedir el tráfico de armas y explosivos de cualquier tipo. Esto le provoca incomodidades al gobierno que, no obstante, no logra acelerar la tecnificación en seguridad a los puertos de Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca, por citar a los más representativos del sector.
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La Argentina mantiene la calificación de sus puertos como «limpios» que extiende la Organización Marítima Internacional y lidera el sector en toda América latina. Hace más de 15 años que no se reciben denuncias de EE.UU. y de Europa que señalen que buques procedentes de puertos argentinos hayan llegado a destino con tráfico ilícito. Y eso que tanto en Hamburgo, como Rotterdam, Génova o Barcelona, por citar sólo a los más importantes de Europa, hay modernos escáneres que se ocupan de monitorear los contenedores que llegan de todas partes del mundo. La calificación de puertos «limpios» -en oposición a lo de «sucios» por la falta de controles-, no es ajena a la acción que desarrollan cuatro entes en esas estaciones marítimas y fluviales: el sector privado que tiene a cargo la concesión; la Prefectura Naval; la Aduana y la Administración General de Puertos (AGP). Sin embargo, hay un lunar. Es el que recae en las dos últimas, que son las que originalmente debían proveer los escáneres.
Fue hace dos años que desde la Aduana se afirmó que debían ser comprados. Pero también lo dijo la AGP -que dirige Luis Angel Diez, un funcionario ligado al equipo que llegó al gobierno con Néstor Kirchner, oriundo la administración de Puerto Deseado-, aunque finalmente sea la primera la que está trabajando en los pliegos de licitación. La licitación será «por un monto importante» que por ahora no se puede adelantar. Tampoco pudieron responder los voceros si los escáneres serán para los puertos y pasos fronterizos o sólo para algunos de ellos.
Pero, en un gobierno donde ni los ministros pueden definir nada, so capa de recibir una reprimenda posterior de Néstor Kirchner, hubo una velada advertencia: el propio Presidente dijo el año pasado que se consultaría para esa compra al INVAP, la misma empresa que tiene a su cargo el nuevo Plan Nacional de Radarización que, curiosamente, también reclaman desde Washington.
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