Astiz fue condenado a cadena perpetua por la Justicia italiana
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Alfredo Astiz
La sentencia fue anunciada tras cuatro horas de reunión por la máxima instancia judicial italiana.
Los militares argentinos habían sido condenados el 14 de marzo del 2007 a cadena perpetua por la II Corte del Tribunal Penal de Roma que convocó como testigos a más de 50 personas, entre ellos historiadores, jueces, abogados, periodistas, sobrevivientes y familiares.
La justicia italiana cuenta a partir de ahora con un plazo de unos 15 días para dictar el ingreso en prisión de los condenados, explicaron las fuentes judiciales.
Se trata del segundo proceso en Roma por desaparecidos italianos en Argentina.
El primer juicio concluyó en 2000 tras años de audiencias y prórrogas, y en él fueron condenados a cadena perpetua los ex generales argentinos Guillermo Suárez Mason y Omar Santiago Riveros y a 24 años de reclusión cuatro suboficiales y un miembro de la Prefectura por la desaparición de ocho ítalo-argentinos.
"Esta sentencia es muy importante. Con mi presencia aquí quiero incitar a Argentina para que celebre los juicios", declaró la religiosa francesa Genevieve, sobrina de la monja francesa Leonie Duquet, desaparecida con su colega Alice Domon durante la dictadura.
Astiz está siendo procesado en Argentina por el secuestro y la desaparición de las dos monjas francesas, así como de decenas de disidentes políticos y de dos líderes de la organización Madres de Plaza de Mayo durante los años negros del régimen militar.
"Esperamos que esta sentencia sirva como impulso a la magistratura Argentina y representa la victora de la memoria para los familiares", comentó por su parte el abogado de los familiares, Marcello Gentili.
"Con esta sentencia Italia se coloca en el lugar que se merece después de las polémicas de la semana pasada por la llamada broma del jefe de gobierno sobre los desaparecidos", comentó por su parte Jorge Iturburu, de la asociación de familiares de las víctimas italianas.
"La magistratura italiana ha sido ejemplar en este caso", aseguró.
Astiz, de 57 años, figura emblemática del terrorismo de Estado, era apodado El ángel rubio de la muerte por haber operado en ESMA, por donde pasaron unos 5.000 prisioneros políticos, con sólo un centenar de sobrevivientes.
También está siendo juzgado en Argentina por otras causas, como la apropiación de bienes de detenidos-desaparecidos, o el secuestro y desaparición del periodista Rodolfo Walsh.
El ex marino fue condenado en ausencia a prisión perpetua en París en 1990 por la desaparición de las monjas francesas.



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