El gobierno admitió ayer por primera vez en público que ha convocado a las Fuerzas Armada a participar en el esfuerzo de guerra contra el terrorismo internacional, y dio el primer paso para instalar su interpretación de que el país está ante ataques exteriores que hacen necesaria su colaboración aun en tareas de espionaje. Fernando de la Rúa indicó que no está previsto que las Fuerzas Armadas hagan inteligencia interna pero que el terrorismo es una agresión exterior. Para dejarlo en claro agregó que en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas actuará como el coordinador de las acciones de seguridad contra el terrorismo, en las cuales los militares van a «cooperar» con tareas de transporte, y con sus pares del Mercosur en el ámbito del comando conjunto de la Triple Frontera.
• Delegación
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La tarea operativa de esta función como mando militar decidió además delegarla en el jefe de la Casa Militar, el general Julio Hang, que será ayudante militar del presidente. Este militar fue hasta su designación en este cargo el agregado militar en la embajada de Washington y esa función cosechó fluidos contactos con mandos militares de los EE.UU., país que encabeza la alianza contra el terrorismo tras los atentados de Manhattan y Washington del 11 de setiembre.
A De la Rúa tampoco le es ajeno el oficio militar; es oficial de la reserva como egresado del Liceo Militar de Córdoba. Allí cursó la escuela secundaria y se ganó uno de los apodos hoy menos recordados: «Laucha». Por su casamiento con Inés Pertiné, el Presidente está además emparentado con una importante dinastía castrense, que hoy radica en el almirante retirado Basilio Pertiné, hombre con fuerte predicamento en la Armada. De la Rúa reiteró que «no hay seguridad interior sino seguridad exterior, considerando que el terrorismo es un ataque exterior». En diálogo con los periodistas antes de partir a la provincia de Corrientes, De la Rúa también se refirió a la «distribución del intercambio de información, cooperación en el transporte, en la asistencia, en los controles de la frontera». Horacio Jaunarena advirtió que «una amenaza de estas características», en referencia al terrorismo internacional «que tiene vinculaciones internas y externas, debe ser respondida con servicios de inteligencia articulados, que contemplen este tipo de situaciones». En ese marco, consideró que la adecuación de las leyes de inteligencia y defensa permitirá una «acción integral» de las fuerzas de seguridad interior con las militares, ante «las nuevas necesidades que requieren estos tiempos que estamos viviendo».
Amplió esto el subsecretario de Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, Angel Tello, al recordar que la Ley de Defensa Nacional «establece que los militares deben actuar con todos sus medios para repeler agresiones de origen externo». «En este caso se trata de una agresión de origen externo claramente ejecutada, pero la operatoria de cómo se produce dentro del país exige un sistema de inteligencia muy afiatado y una colaboración muy fina con las fuerzas policiales y de seguridad», precisó.
• Cumbre
Tello aclaró que el envío de un radar a la zona de la Triple Frontera para monitorear el espacio aéreo «es un trabajo que la Fuerza Aérea viene haciendo desde hace tiempo para detectar vuelos clandestinos ligados a acciones de contrabando o narcotráfico, y ahora se agrega la amenaza del terrorismo».
Hoy en Puerto Iguazú, Misiones, representantes de los países que comparten la llamada Triple Frontera realizarán una cumbre de funcionarios y mandos policiales en la cual se analizará la tarea que le tocará a cada país en la lucha para reprimir la acción de células terroristas a las que atribuye estar instaladas en la región.
Al ser consultado sobre si se teme un ataque con armas químicas, el Presidente pidió que «no se den alarmas» y de inmediato aseguró: «Confío en que estemos lejos de estas posibilidades».
Sobre este punto se anotó ayer con una contribución interpretativa Ramón Mestre, al diagnosticar que la Argentina dejó de ser un «objetivo» de posibles ataques terroristas. El ministro del Interior ensayó que los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA se debieron a que el gobierno anterior no cumplió «con compromisos con el mundo musulmán»; declinó especificar a qué se refería esta mención que hace una semana le valió el despido al secretario de Medio Ambiente, Rafael Flores. Mestre dijo saber que los atentados terroristas hoy están focalizados en «objetivos paradigmáticos del mundo occidental», como Estados Unidos y Europa y reveló que «no hubo un pedido oficial de los Estados Unidos» para que la Argentina refuerce la seguridad en la zona de la Triple Frontera, al referirse a los operativos que se llevan a cabo en esa región.
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