Decenas de personas descargaron ayer organizados ataques contra ex funcionarios y familiares de políticos del actual gobierno y de la gestión de Carlos Menem.
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El estado de ebullición social llegó hasta el edificio en donde reside el ex vicepresidente, Carlos Chacho Alvarez, ubicado en la calle Paraguay 4032 en el barrio de Palermo. Alrededor de la 3 de la madrugada, desconocidos dispararon en tres oportunidades contra el departamento del fundador del Frepaso. «Se escucharon tres tiros que por el ruido no eran cohetes, ni pedradas, porque eran secos», dijo una vecina del ex vicepresidente aliancista. Según fuentes policiales, el domicilio no estaba custodiado y «se ignoran los autores de la agresión».
Otra vivienda atacada fue la de la ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray, en Junín al 1400 de la Recoleta, en donde medio centenar de manifestantes volcó recipientes de basura frente a la casa.
También la hija de Fernando de la Rúa fue blanco de los ataques. Al menos una decena de manifestantes acudió al domicilio de Agustina de la Rúa, en Callao al 1500 de Recoleta, para arrojar basura y apedrear la vivienda.
En tanto que en Campillo 2700, en el barrio de la Agronomía, domicilio del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, unas trescientas personas rompieron vidrios de los automóviles allí estacionados, dos de los cuales pertenecían al alcalde porteño.
También fue atacada la casa del jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, en Costa Rica al 4100 del barrio de Palermo, en donde los manifestantes rompieron a pedradas los vidrios del garaje.
• Agredido
Otro de los políticos que no escapó a la furia social fue el dirigente menemista y hoy animador de TV Moisés Ikonicof, quien debió ser retirado en una ambulancia después de ser agredido por manifestantes en la Plaza de Mayo.
Alrededor de las 14 de ayer, Ikonicof caminaba por el histórico lugar cuando fue detectado por los manifestantes que, al grito de «menemista hijo de p...», comenzaron a lanzarle escupitajos, botellas de plástico e, incluso, puntapiés y golpes, algunos de los cuales se estrellaron en el aire.
El ex funcionario debió escapar corriendo por la calle Defensa, mientras era perseguido por un grupo de manifestantes. Finalmente fue auxiliado por una ambulancia que lo sacó raudamente del peligroso sitio.
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