Kicillof busca fondos para subir sueldo a sus estatales

Política

El gobernador bonaerense dejó saber que impulsará un aumento en línea con el que anunciará el Ejecutivo nacional, atado a la aprobación de su paquete impositivo.

El aumento salarial a trabajadores estatales que anunciará esta semana el Gobierno tendrá su correlato al menos en la provincia de Buenos Aires si prospera el rebalanceo impositivo que impulsa Axel Kicillof. Cerca del gobernador confirmaron que existe voluntad de la provincia de disponer una suba generalizada de salarios a sus empleados de la administración pública y que se busca cómo financiarla. El incremento a estatales nacionales, en tanto, avanzará hoy con reuniones entre los gremios y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Economía, Martín Guzmán.

En todos los casos el modelo es el que inauguró el Ejecutivo nacional la semana pasada al anunciar el ajuste por decreto para trabajadores del sector privado de $3.000 con los sueldos de enero y de $1.000 más al mes siguiente. La medida en el Estado nacional, que alcanzará a más de 190 mil agentes, será de iguales valores pero con los salarios de febrero y marzo que se pagan en el arranque de los meses subsiguientes. A diferencia del sector privado, el Gobierno nacional tiene previsto disponer como tope para la percepción del beneficio para los empleados públicos 60 mil pesos de ingresos mensuales.

La posibilidad de trasladar la suba a los estatales de cada provincia dependerá en buena medida del diseño definitivo que tendrá el incremento que anunciará Nación. Para eso hoy habrá contactos entre Andrés Rodríguez, secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), el gremio mayoritario en el Estado, con Cafiero y Guzmán. El dirigente le dijo anoche a este diario que uno de los planteos que llevará hoy a las conversaciones será “el tope de 60 mil pesos” con el propósito de quitarlo o al menos subirlo. Los funcionarios también se pondrán en contacto con Hugo “Cachorro” Godoy, líder de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

El aumento en trámite para el Estado nacional contempla a unos 190 mil agentes de la administración pública central y de los organismos descentralizados, así como de entidades que cuentan con convenios colectivos de trabajo propios como la Anses y el PAMI. También al personal civil de las Fuerzas Armadas. Asimismo, el Ejecutivo nacional prevé otorgarlo a los efectivos de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

De igual modo que con el sector privado, la suba para estatales será remunerativa aunque quedará como un ítem de características propias en el recibo de sueldo (el primer decreto lo consignó como “incremento solidario”) para evitar su proyección porcentual sobre adicionales como la antigüedad, horas extras o viáticos. Y será a cuenta de la próxima paritaria, instancia en la cual el Estado nacional y los gremios deberán definir el método para su incorporación definitiva.

En la provincia de Buenos Aires, en tanto, el ajuste parece un hecho aunque atado a dos variables: el éxito de Kicillof en lograr la aprobación parlamentaria de la suba de impuestos -ese objetivo ya consiguió el apoyo explícito de la CGT y de la CTA de los Trabajadores, expresado en sendos comunicados de prensa- y la definición formal de la resolución en el Estado nacional. “Todo indica que el decreto sale en las próximas horas”, dijo anoche a última hora Godoy en diálogo con este diario.

El impacto en el distrito bonaerense de un aumento es similar al de la Nación: según los números de UPCN, en la provincia hay unos 180 mil estatales concentrados en sectores como la salud (50 mil trabajadores), los no docentes (60 mil) y el Gobierno y los ministerios. “Hablé con Federico Thea (secretario general de Gobierno bonaerense) y le expliqué que era urgente un aumento. Tenemos una pérdida de 30 puntos contra el arreglo de 2019 que fue de más o menos 24 por ciento”, le aseguró anoche a este diario Carlos Quintana, de UPCN Buenos Aires.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario