17 de mayo 2001 - 00:00

Béliz ahora busca pacto con Scioli

La interna peronista porteña amenaza con convertirse en un diálogo entre sordos, donde se dirimirán más que cuestiones locales, los proyectos presidenciales de 2003. El interventor del PJ, el sanjuanino Jorge Escobar, confirmó ayer el anticipo de este diario, postergando el cierre de listas, que debía operarse anoche a las 24, para el lunes próximo a medianoche. Sin embargo, está lejos de amenguar el enfrentamiento entre los seguidores de Carlos Ruckauf, los de Carlos Menem y hasta una intervención oficiosa, hace diez días, del gobernador cordobés, José Manuel de la Sota. Como si todo esto no bastara, el camionero Hugo Moyano amenaza con presentar su propia lista, al parecer molesto con Ruckauf porque no se satisfacen algunos pedidos que ha hecho.

Escobar
insiste en afirmar que el cronograma electoral interno se cumplirá, señalando el 1 de julio como la fecha para el choque. Sin embargo, se admite en su entorno que, como ese día se cumplen 27 años de la muerte de Juan Domingo Perón, podría correrse una semana la interna, llevándola al domingo 8 de julio. Existen presiones, aseguran que del lado de algunos sectores sindicales, para llevar esa fecha al 8 de agosto, una alternativa que el ruckaufismo rechaza de plano.

Por otra parte, la postergación del cierre hasta el lunes les permitiría a todos tratar de concluir algunas negociaciones que ayer estaban trabadas. Por ejemplo a la propia Irma Roy -cabeza de la lista de candidatos a diputados nacionales que responden a Ruckauf-, que tiene problemas para cerrar acuerdos abajo, por cargos menores. Esa lista se completa con Fernando Niembro (impugnado por los menemistas Daniel Scioli y Javier Mouriño por pertenecer al exangüe Consejo de Garantías, cuyos integrantes se comprometieron a no ser parte de la interna), Eduardo Rollano, María Lenz, Fabián Valle (o en su defecto la gente que proponga el judicial de la CTA Julio Piumato). Tampoco ayer se conocía quién será la fémina que acompañará a Gustavo Béliz en la dupla a senadores.

Unidad

El caso es que el avance de Ruckauf sobre la Capital Federal parecía acotado a su enfrentamiento con Menem, que fue quien dispuso la intervención con Escobar. Esto fue hasta que el cordobés De la Sota también se declaró en carrera para 2003, cuando comenzó a argumentarse que «la Capital Federal no puede aparecer como botín de guerra exclusivamente ruckaufista». Y se empezó a menear el conocido tema de «la lista de unidad». Ayer el propio Scioli se mostró dispuesto a bajarse de la interna si era convocado para ese fin. «Debemos buscar la unidad porque de lo contrario, y fíjese lo que ha pasado con el bloque de diputados, vamos a terminar dando una pésima imagen ante el electorado», afirmó Scioli a este diario.

Consultado el coordinador del Frente Federal Solidario, el diputado misionero Ramón Puerta, dijo que los gobernadores no se meterán en la interna porteña, no obstante algunos pedidos que les llegaron para mediar. Sin embargo, De la Sota mantuvo una entrevista con Irma Roy, instándola a buscar la unidad del peronismo porteño. La legisladora porteña se sinceró y le contestó que no estaba en fuerza para torcer los compromisos tomados.

Consultado el jefe de la UPCN e integrante del Consejo Nacional del PJ, Andrés Rodríguez, se manifestó de acuerdo en lograr una lista de unidad y en «no acelerar los tiempos». La postergación de la fecha de la interna para el 8 de agosto sería bien visto por los jefes políticos y sindicales del PJ del resto del país, deslizó uno de ellos sin avanzar más.

Para el ruckaufista Fernando Maurette, «el escenario de la Capital Federal repercute en todo el país». Para él la lista que se ha armado les asegura mayoría y minoría, quedando sólo Scioli, Mauriño y Raquel Kismer de Olmos, que son irrecuperables porque «han profundizado su dependencia menemista». Maurette afirma que Ruckauf ya se ha comunicado con Scioli, manifestándole que lo quiere junto a él trabajando. «Nadie le echa flit a Scioli, que sabemos que es un tipo bien visto y muy trabajador, pero no se desprende de Menem y eso lo invalida», dijo ayer Maurette.

Quien aparece dispuesto a reivindicar su condición de rebelde a ultranza es el camionero
Moyano, quien después de haber cerrado con Ruckauf su apoyo -gracias a la inclusión en la lista de candidatos a diputados de Saúl Ubaldini y Rearte-aparece ahora amenazando con presentar su propia lista. «¿Qué quiere, ir al Guinness? Si ya se le pagó con Ubaldini y Rearte», bufó fastidiado un ruckaufista consultado. Al parecer Moyano no sólo pide la Secretaría de la Juventud para su hijo -como para iniciar el cursus honorum-, sino que además quiere un diputado «a salir» en la Capital Federal.

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