Bendición de los obispos al agro en misa de Luján
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En la «misa
por la Patria»
en Luján
convocada
por el
cardenal
Bergoglio, a
la que
asistieron
Luciano
Miguens
(SRA) y
Fernando
Gioino
(Coninagro),
se conoció el
llamado del
gobierno a
negociar.
Más de un centenar de obispos de todo el país, que interrumpieron excepcionalmente sus deliberaciones en Pilar en el marco de la 95ª Asamblea Plenaria del Episcopado, se mezclaban frente al púlpito con los fieles y los productores agropecuarios.
El Episcopado también afirmó que el proceso de diálogo que se abrirá a partir del viernes sólo podrá ser exitoso «cuando uno se pone en el lugar del otro y se llega a algo en común». «Cultivemos la convicción de que sentarse a dialogar no es reunirse para prevalecer o imponer, sino que todos salen enriquecidos si buscan con sinceridad y desprendimiento la verdad. Finalmente, queremos pedirle a la Madre que nos ayude a defender los derechos de cada provincia y de cada pueblo del interior para que seamos uno en la diversidad», pidió Radrizzani.
La Basílica de Luján es, además, una de las preferidas de los Kirchner. Allí estuvieron el 23 de setiembre del año pasado, a poco más de un mes de la elección presidencial, para presenciar la inauguración de la tercera etapa de obras de remodelación del principal santuario del país. «Estoy feliz, porque acá en la casa de Dios sé que puedo decir con absoluta tranquilidad y mirar a los ojos de la virgencita y de nuestros hermanos que he cumplido la palabra empeñada», había dicho Néstor Kirchner en aquella oportunidad. Ayer, los obispos y el campo regresaron a la misma basílica para invocar ese espíritu ecuménico del kirchnerismo.




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