El general Bendini, en la foto junto al saliente ministro Pampuro concertó con
Venezuela una complementación en la formación de cuadros militares.
Con ayuda de la psicología de la Gestalt, el juego que nos propone la percepción según la proximidad o semejanza de una sucesión de hechos u objetos, la designación de Nilda Garré, embajadora en el país de Hugo Chávez, no es más que un gesto destinado a sugerir un alineamiento (fondo) estratégico con Venezuela. Sin embargo, otro actor de la cartera que manejará Garré dio el primer paso concreto hacia el fondo aun antes de que se supiera que reemplazaría a José Pampuro.
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El teniente general Roberto Bendini, titular del Ejército, de él se trata, anudó las primeras cuentas en el rosario de adhesión a la doctrina del ejército bolivariano de Chávez a principios de año. Y selló en un convenio firmado el 27 de octubre pasado con el comandante general del Ejército de la República Bolivariana de Venezuela, general de división Raúl Isaías Baduel, el camino que ahora transitará Garré por ¿mérito propio?
Amigo de la discreción y de no brindar datos a la prensa si previamente no fueron publicados en la página Web oficial, Bendini firmó con el general chavista una serie de proyectos de interés común en las áreas de ciencia y tecnología y de intercambio de personal. Este último rubro generó la primera designación de un teniente coronel que cursará la escuela de guerra en Venezuela en 2006, instituto que moldea el pensamiento estratégico de los oficiales que comandarán la fuerza. Se tomó el compromiso de aumentar el cupo de becarios militares en la medida en que lo permita el presupuesto de Defensa. Como se sabe, la formación académica en esas jerarquías es el pilar que nutre el paradigma castrense. Hay sobrada experiencia de los avatares que sufrieron otras camadas por ciertas influencias específicas de la escuela francesa en tiempos de la guerra de Argelia.
• Proyectos
En corrillos del edificio Libertador se comenta la escasa experiencia castrense de la ministra designada. Pero entre los proyectos de ley de su autoría hubo uno que instaba al ministro de Defensa (Pampuro) a aplicar sanciones a los generales retirados Albano Harguindeguy, Reynaldo Bignone y Ramón Díaz Bessone a causa de declaraciones sobre torturas realizadas en un documental sobre la influencia francesa en los oficiales de entonces. Venezuela dio señales progresivas de su interés en integrar la sociedad política del Mercosur a través del complejo lenguaje gestual castrense. El agregado de Defensa, naval y aeronáutico en Venezuela, coronel Alvaro Marcos Carlés, trasmitió las intenciones que al parecer convencieron a Bendini de avanzar a paso redoblado en la inclusión del país caribeño como actor en la subregión a pesar de la distancia geográfica que lo separa de las realidades militares del bloque. ¿Sabría la embajadora Garré de tales novedades?
Nadie reconocerá hoy que hubo una discreta oposición de un país miembro a la presencia como observador de un alto oficial venezolano -el general de división Pedro Azuaje Aspita- cuando Bendini recibió a los comandantes de ejércitos de la Región Mercosur entre el 7 y 13 de abril de este año.
Tampoco que Brasil, anfitrión de la reunión siguiente, escuchó con paciencia el lobby de Bendini para que el general chavista repitiese su rol de oyente u « observador» en el cónclave de los militares del Mercosur.
La entrada de Venezuela como quinto miembro del Mercosur supondría revisar su participacióndentro del esquema de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Y ya hubo otra señal en el plano militar que puede dar luz sobre la intención futura. Tampoco pasó inadvertida a los gabinetes del Ejército argentino. Un paper reciente da cuenta de que Venezuela no participó de la reunión de comandantes de la Región Andina realizada entre el 15 y 20 de noviembre en Ecuador. En cambio, asistieron en calidad de invitadosobservadores: el jefe del Comando Sur norteamericano, general Bantz Craddock, y el representante del Brasil. Otra fuerza, la Armada, también tomó nota de la movida venezolana a través del almirante boliviano Marco Justiniano, un ex becario recibido en la Escuela Naval criolla, que asistió representando a su país.
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