11 de abril 2008 - 00:00

Bergoglio, contra Macri por ley para escuelas

La relación de Mauricio Macri con Jorge Bergoglio no deja de preocupar el Ejecutivo porteño que ayer, sin éxito, intentó trabar la sanción de una ley que rechazaba el área educativa de la vicaría con duros reproches al oficialismo de la Ciudad.

La iniciativa, que se aprobó ayer en el recinto porteño, obliga a las escuelas privadas integradas al sistema oficial, a dar explicaciones en caso de rechazar la inscripción de un alumno o la reinscripción anual. La mayoría del sistema, lo conforman escuelas católicas que reciben subsidios del Gobierno de la Ciudad. El rechazo a la ley, en principio obedece a que las instituciones temen que la aceptación de un alumno a las aulas se termine dirimiendo en los Tribunales.

El proyecto lo había iniciado la Defensoría porteña tras más de cincuenta denuncias de padres y lo retomó el kirchnerista Pablo Failde, pero intervino la legisladora macrista-Victoria Morales Gorleri, quien se desempeñó en educación en la vicaría para alivianar algunos artículos, ante la imposibilidad de trabar la sanción.

Pero, la Iglesia insistió ante Macri y le recriminó a la legisladora sobre mejores resultados en el despacho y al macrismo en general que debía ser más solidario con la educación católica. Hasta esgrimieron que una supuesta reunión con Macri, el jefe de Gobierno les habría afirmado que su bloque no sancionaría la norma.

Por cierto, la bancada no pudo detener el despacho, por eso ayer decidió que un legislador que no integrara la comisión de Educación, Martín Borrelli, se ocupara de proponer modificaciones en el recinto.

Por un lado, la mayoría del bloque acompañaba el proyecto, pero la tensión llegó a la bancada y el Ejecutivo, a modo de gesto, solicitó que se propusieran los cambios.

La primera cuestión que planteó cambiar Borrelli fue que la obligación de justificar la no admisión rija sólo para los alumnos que ya cursan en el establecimiento, y no sobre la matrícula inicial, pero no lo logró.

El segundo punto fue sobre el plazo de las instituciones para responder a los padres que reclamen por la inscripción de sus hijos y ahí sí el macrismo pudo extenderlo de 10 a 20 días.

En cambio, también fracasó al querer cambiar la imposición de justificar la no admisión en el lapso lectivo hasta el 31 de octubre. El macrismo pedía que fuera hasta el 30 de noviembre cuando ya terminan las clases, para evitar que alguna situación que se diera en ese mes pudiera disparar la no admisión.

En general los colegios privados rechazan la reinscripción por problemas de conducta, pero hubo denuncias de todo tipo referidas a supuestos actos de discriminación.

Dejá tu comentario

Te puede interesar