Los obispos Jorge Lozano (Gualeguaychú) y Jorge Casaretto (San Isidro) recibieron ayer en el Episcopado a una delegación de asambleístas de Gualeguaychú, quienes les reclamaron un pronunciamiento contra Botnia.
El Episcopado que conduce Bergoglio se sumó ayer al reclamo ambiental de los asambleístas de Gualeguaychú y comprometió su presencia en un acto contra la papelera Botnia que se realizará el 27 de abril en Entre Ríos.
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Desde las sombras, Bergoglio ultimó todos los detalles para el cónclave de ayer entre la primera plana del Episcopado argentino y los asambleístas de Gualeguaychú que exigen la relocalización de la pastera Botnia. Los obispos Jorge Casaretto (San Isidro) y Jorge Lozano (Gualeguaychú) fueron, por disposición del jefe de la Iglesia Católica, los encargados de reunirse por más de 90 minutos con los asambleístas entrerrianos, quienes en febrero pasado habían sido recibidos en Casa Rosada por Cristina de Kirchner sin ninguna promesa de apoyo a su reclamo más que el juicio que se tramita ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por presunta violación del Estatuto del Río Uruguay de parte del gobierno de Tabaré Vázquez.
Como hoy comienza la 149 reunión de la Comisión Permanente del Episcopado, primera cumbre de obispos de 2008, Bergoglio prefirió no participar del encuentro con los ambientalistas para no herir susceptibilidades kirchneristas. Pero el reclamo de Gualeguaychú, según anunciaron Casaretto y Lozano, podría ser recogido en un documento episcopal que se haría público mañana en la Capital Federal.
Por lo pronto, el Episcopado participará del acto interreligioso que los asambleístas convocaron para el 27 de abril en el puente internacional que une Gualeguaychú con el Uruguay, y además Lozano continuará con su facilitación del diálogo a través del Episcopado uruguayo y del obispo oriental Pablo Galimberti. Aunque los obispos argentinos rehuyen a la palabra « mediación», ante la falta de gestos de la Casa Rosada con Montevideo la Iglesia argentina asumió de facto la tarea de conciliar posiciones entre las poblaciones ribereñas.
Visitantes
La Comisión Episcopal de la Pastoral Social, que preside monseñor Casaretto, recibió en la calle Suipacha al 1000 a José Pouler, Cristina Sigún, Alicia Colombato, Osvaldo Fernández, Luis Molinuevo, Juan Varonesi, Carlos Goldaracena y a Jorge Raseto, integrantes de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, quienes le pidieron un pronunciamiento de la Iglesia sobre el tema ambiental, más allá de su reclamo puntual por la contaminación de la pastera Botnia en la vecina ciudad uruguaya de Fray Bentos.
Lozano calificó de «más que positivo» el encuentro de una hora y media en la sede del Episcopado, donde los asistentes entregaron informes técnicos sobre la contaminación del río Uruguay y explicaron el porqué del recurso legal ante la Corte Internacional de La Haya. Lozano, ex mano derecha de Bergoglio en el Arzobispado de Buenos Aires, aseguró que el Episcopado «no descarta» pronunciarse sobre la problemática ambiental en su conjunto, un tema al que estimó «preocupante», aunque aclaró que todavía no está decidido cuándo.
Tras el encuentro, el abogado Fernández precisó que detallaron cuáles son las acciones que lleva adelante la Asamblea para que «Botnia se vaya de la cuenca del río Uruguay» y reiteró que solicitaron a los obispos que «se expresen sobre el tema ambiental en la Argentina». Y anticipó que los asambleístas tienen la intención de «llevar su reclamo a Europa» sobre la base de que la contaminación es «una violación a los derechos humanos» de los habitantes de Gualeguaychú y de la Argentina.
Pouler, por su parte, advirtió que «silenciosamente Botnia nos está contaminando» y anticipó que el mismo reclamo que hicieron ayer al Episcopado esperan llevarlo a pastores adventistas, al rabino Sergio Bergman y a la referente del ARI, Elisa Carrió.
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