22 de abril 2004 - 00:00

Buenos Aires: desafueran al polémico senador Román

El senador Horacio Román se quedará hoy sin fueros, por lo que podrá ser sometido -sin inmunidad legislativa que lo proteja-, a la investigación judicial que se inició ante una denuncia de presunto enriquecimiento ilícito.

Así se acordó ayer durante la reunión de bloque de los senadores bonaerenses del PJ, presidido por el platense Juan Amondarain, donde Román solicitó que en la sesión convocada para hoy le permitan renunciar a sus fueros para poder ser investigado por la Justicia.

Pero lo que, para algún observador ingenuo, parece un gesto constrictivo de Román es, en realidad, parte de su estrategia de salvación: antes de pedir su desafuero, el senador se «autodenunció» ante la Fiscalía General de Morón, que está a cargo de Federico Nievas Woodgate.

Como otros jueces y fiscales de Morón, Nievas Woodgate le debe su designación a Román, quien hace casi dos décadas goza de fueros parlamentarios y, por el poder que construyó bajo el amparo de Eduardo Duhalde, puede nombrar funcionarios judiciales y jefes policiales en su distrito.

• Objetivo

Con la «autodenuncia» ante la Fiscalía General de Morón, lo que intenta el senador es « llevar» la denuncia en su contra a territorio amigo. Allí, quienes lo juzguen y quienes lo investiguen, si eventualmente se llega a esa instancia, serán funcionarios designados por él.

Quizá, por ejemplo,
Nievas Woodgate podría derivar la causa a la fiscalía de Rita Bustamante -que contribuyó al fraude mediático judicial contra el padre Julio César Grassi y liberó a Juan José Pagnotta, asesino de Daniel Bogani en Castelar-, que también debe su cargo a Román.

En una eventual segunda instancia, si se ordenara alguna medida en su contra, el senador dispone también de protector entre los jueces de Garantías de Morón. En ese caso, su salvoconducto sería
Humberto Meade, magistrado que facilitó la liberación de Pagnotta, el asesino de Castelar.

En cambio, si se lo juzga en el departamento judicial de La Plata,
Román no cuenta con esos beneficios. Por eso, Esteban Marino, subsecretario de Investigaciones de León Arslanian, pidió que la causa se radique en una fiscalía platense.

Ayer, ante sus colegas senadores,
Román montó una puesta en escena: indignado, pidió que en la sesión convocada para hoy le quiten los fueros para «poder refutar en la Justicia» las denuncias en su contra.

Desde hace tiempo distanciado de
Duhalde -que alimentó vía Hugo Curto a un candidato, «Juanchi» Zabaleta, que lo derrotó en la interna del PJ en 2002-, Román se quedó sin cobertura política, al margen de mantener lazos estrechos con jefes policiales y funcionarios judiciales.

Y su caída coincide con el retorno de un viejo enemigo suyo:
Arslanian, con quien mantuvo, durante la gestión anterior del ahora de nuevo ministro, una riña casi personal. Ayer, como un anticipo, Arslanian visitó a los senadores del PJ -antes estuvo con Graciela Giannettasio- para contarle su plan de seguridad.

Un rato después, pataleo mediante,
Román negoció su desafuero.

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