Cacerolazos masivos anoche en todo el país. Fueron mayores que en los tiempos de Cavallo
Invocan repudio a provocaciones del gobierno, al que le atribuyen soberbia en las decisiones y propósitos de división entre los argentinos. Sigue ausente la presidente Cristina de Kirchner, mientras que a su marido Néstor le asignan las mayores responsabilidades de la crisis.
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Los cacerolazos se sintieron anoche en Capital Federal. También en muchas ciudades del interior del país como Gualeguaychú, donde la protesta fue masiva.
La movilización oficialista tenía como destino, nuevamente, la Plaza de Mayo. En este caso, los militantes sumaban unos 200, todos los que los dirigentes pudieron reclutar de urgencia para la ocasión, en la fría noche de ayer.
Esta vez no fueron suficientes los activistas rentados del PJ bonaerense para disipar a los manifestantes que armaron «corralitos» con sus automóviles particulares para defenderse de las provocaciones de los punteros kirchneristas. Sin embargo pasadas las 22:00 se registraron incidentes y destrozos de parabrisas.
En la Plaza de Mayo, unos cien piqueteros de La Cámpora, organización que controla el niño Máximo Kirchner, la JP Evita y Militancia Social de Ariel Pasini, se concentraron frente a la Casa Rosada para espantar cualquier intento de cacerolazo. La seguridad en la sede del Poder Ejecutivo fue reforzada anoche, y en la esquina de Avenida de Mayo y Diagonal Norte varios automovilistas cruzaron insultos con los manifestantes kirchneristas.
Además de Olivos, la Capital Federal, Córdoba, La Plata, Mar del Plata, Rosario, Mendoza, San Miguel de Tucumán, San Luis, Posadas, Resistencia, Paraná, Gualeguaychú, Neuquén, General Roca y La Rioja vieron sus principales plazas colmadas de manifestantes con cacerolas que reclamaban diálogo entre el gobierno nacional y las entidades rurales.
En Capital Federal, las protestas más numerosas se registraron en los barrios de Belgrano, Caballito, Saavedra, Vicente López y Palermo. En la esquina de la avenida Santa Fe y Callao unas trescientas personas interrumpieron el tránsito con carteles y cacerolas que se quejaban de la actitud confrontativa del oficialismo ante las entidades rurales. Hubo allí algunas corridas y escaramuzas cuando un puñado de manifestantes kirchneristas comenzó a insultar y a provocar a los caceroleros ante la total ausencia de efectivos de la Policía Federal.
En la esquina de Cabildo y Juramento la escena fue similar. Los vecinos bajaban de sus edificios junto a sus hijos y familiares para encabezar la más ruidosa manifestación contra el gobierno de Cristina de Kirchner.
La delegación más numerosa de manifestantes llegó hasta la quinta presidencial de Olivos con cacerolas, pancartas y banderas argentinas y se apostaron sobre la avenida Maipú, justo frente al portón de ingreso a la residencia, donde reclamaron a la Presidente que otorgue una solución al conflicto que lleva más de 90 días.
La convocatoria a las calles porteñas se extendió durante la jornada de ayer a través de mensajes de texto y cadenas de mails anónimos que citaban a la población a protestar a partir de las 20.00.
Las cacerolas se hicieron sentir también en ciudades del Gran Buenos Aires como San Isidro, Vicente López y Quilmes. En Gualeguaychú, cuna del combativo dirigente de la Federación Agraria, Alfredo de Angeli, un tractorazo y camiones acompañaron la protesta pese al frío y al feriado de ayer.
Entre el ruido de las cacerolas se filtró también el humo y el olor a quemado. Sobre todo al norte de la provincia de Buenos Aires, en la ciudad de San Nicolás, pero también en algunos barrios de la Capital Federal como consecuencia de los incendios en los campos ubicados en el límite con Entre Ríos.
La escalada de fragmentación social aumentará mañana cuando Néstor y Cristina Kirchner encabecen en Plaza de Mayo un acto montado con piqueteros, gremios enfrentados e intendentes del conurbano para denunciar un supuesto intento de golpe de Estado rural.
En un comunicado, Luis D'Elía convocó ayer a todas las organizaciones populares sociales, gremiales, políticas a marchar en la Plaza de Mayo «ante un nuevo intento de golpe de Estado de los sectores de la oligarquía».




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