A pesar del desembarco de las principales figuras de la política en la Cámara de Diputados, la justicialista disidente Graciela Camaño acaparó todas las miradas, luego de la conformación de un nuevo bloque, y dar inicio a la sesión preparatoria en medio del desconcierto general.
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Si bien estaba previsto que Camaño integrara la bancada de Peronismo Federal que conduce Felipe Solá, finalmente la diputada confirmó la creación de un bloque propio llamado justamente "Peronismo Sin Patrones" integrado por seis legisladores.
Se trata de los dos diputados chubutenses, Manuel Morejón y Oscar Currilem, que responden al gobernador de Chubut, Mario Das Neves, además de los diputados Jorge Montoya -un cordobés que responde al ex gobernador José Manuel De la Sota- el bonaerense Juan José Alvarez y el salteño Marcelo López Arias.
Camaño es la esposa del dirigente gastronómico Luis Barrionuevo, hasta hoy un aliado de Eduardo Duhalde y fuertemente enfrentado con el ex presidente Néstor Kirchner.
Aunque Camaño rompió hace dos semanas con el bloque kirchnerista, sus colaboradores destacaron la importancia de su papel para el logro de acuerdos en el cuerpo: fue quien desde una postura "independiente" convenció a la oposición de que la presidencia del cuerpo y el control de "las comisiones clave para la gestión" debían quedar en manos del kirchnerismo.
Además, en medio de la desorientación general por la negativa del oficialismo de bajar al recinto, se ubicó en el estrado invocando su condición de titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales y convocó a la diputada del macrismo, Lidia "Pinky" Satragno, para que presidiera la sesión.
Lo hizo en medio de aplausos de los representantes de las bancadas opositoras.
Segura de sí misma como para ocupar lugares clave en los espacios de poder de la Cámara baja, a la que ingresó durante el gobierno de Carlos Menem, la misma Camaño se encargó también de izar la bandera, ante la ausencia de otra diputada.
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