28 de noviembre 2005 - 00:00

Cambios en el gabinete

El paso de las horas no disipó el clima de crisis que describió este diario el viernes con una trama que tiene como centro a Roberto Lavagna. El Presidente transmitió a sus visitantes de Olivos que es el ministro quien controla su propia agenda con palabras que lo ponen como dueño de su suerte. El hostigamiento de voceros oficiosos como Moyano o D'Elía hace poco creíbles a los oídos de Lavagna los mensajes conciliadores. Algunos anoche describían la situación en estos términos: que el Presidente estaría cerca de desear una renuncia pero el ministro más cerca de pedir un despido.

Alicia Kirchner
Alicia Kirchner
Néstor Kirchner empezará a transitar hoy, contra reloj, la semana decisiva para disponerlos movimientos de su gabinete. Críptico, el Presidente apenas deslizó el fin de semana en Olivos que en este caso se limitaría sólo a los tres ministros con salida forzada. Eso podría anunciarse esta misma semana.

Pero nada, todavía, se sabe con certeza sobre quienes ocuparán los despachos abandonados por Alicia Kirchner (Desarrollo Social), José Pampuro (Defensa) y Rafael Bielsa (Cancillería). Ni, en rigor, se sabe siquiera si finalmente el recambio no será más amplio.

Esa última presunción, agitada por sectores del gobierno, volvió a florecer (hace 10 días estaba descartado) a partir de los tironeos que la semana pasada Kirchner mantuvo con Roberto Lavagna por las críticas del ministro de Economía sobre la «cartelización» de las obras públicas.

• Versión desmentida

En ese revoleo, también resurgió la versión de que Aníbal Fernández debería dejar el Ministerio del Interior para ocupar un despacho que todavía habita otro bonaerense y ex duhaldista portador sano: Pampuro, quien mañana, si llega el pliego de La Plata, jurará como senador nacional.

El ruido permitió, incluso, que algunos voceros interesados hicieran circular el viernes la versión de la -luego desmentida- renuncia de Carlos Tomada a la cartera de Trabajo y el eventual desembarco de Sergio Massa, hasta ahora en la ANSeS, en ese ministerio.

Muchos escarceos ante el silencio presidencial que, quizá para frenar las especulaciones, avisó el fin de semana que en este turno el recambio de ministros se acotará a los tres sillones que quedan vacantes por la asunción de Alicia, Pampuro y Bielsa en el Congreso.

Los demás, en ese supuesto caso, se concretarían en los primeros meses de 2006 y, ahí sí, el Presidente avanzaría sobre otros territorios del organigrama oficial. ¿Cambios en la Secretaría General de la Presidencia? ¿Novedades en Trabajo, Salud e Interior?

Estos movimientos son los llamados «tácticos», como contraposición a los otros, que son de carácter obligatorio -o moralmente obligados- porque los ocupantes de esas carteras juran como legisladores.

Respecto de cuándo se conocerán los cambios también hay información cruzada. Anoche se hablaba de que
entre hoy y el miércoles se darían a conocer los nuevos integrantes del elenco oficial que, de confirmarse los nombres en danza, no serían tan nuevos. Otros especulaban que se conocerían entre viernes y lunes próximos.

• Monitoreo

Juan Carlos Nadalich, actualmente número dos del PAMI, aparece como el mejor ranqueado para ir a Desarrollo Social, aunque no se descartó -tampoco se confirmó nada- la posibilidad de que ese lugar lo ocupe Héctor Icazuriaga, hasta ahora «Señor 5» de la SIDE.

Sí, en cambio, parece haberse licuado la posibilidad de que
Graciela Ocaña, arista que dirige el PAMI, sea el reemplazo de Alicia Kirchner. Por lo pronto, algo quedaría claro en ese ministerio: aun siendo senadora, la hermana Alicia seguirá «monitoreando» la ayuda social.

En cuanto a Defensa, se desvanecieron la mayoría de las especulaciones -por ejemplo, se habló en algún momento del gobernador correntino
Ricardo Colombi- y se mantuvo en pie la hipótesis de que en esas oficinas comenzará a morar Icazuriaga. Otro nombrado es el diputado saliente Daniel Varizat.

No hay, en cambio, ninguna versión que se sobreponga respecto de la Cancillería, donde suenan, todavía,
Martín Redrado y Jorge Taiana como opciones posibles, a pesar de que la interna palaciega entre Carlos Zannini y Alberto Fernández deriva en la inclusión de ambos como posibles cancilleres.

Parece que más que un premio, el Palacio San Martín debe observarse como el «retiro» forzado de un derrotado. Eso, claro, en la visión de los internistas de la Casa Rosada:
Fernández quiere a Zannini en Cancillería y éste a aquél en ese cargo.

Ambos coinciden en querer al otro lejos de la intimidad presidencial, que uno sostiene desde la Jefatura de Gabinete y el otro desde la Secretaría de Legal y Técnica.

Dejá tu comentario

Te puede interesar