Cárceles: nombran jefe civil y restan poder a uniformados

Política

Felipe Solá tiene sobre su escritorio un plan de reforma del Sistema Penitenciario Bonaerense (SPB) que proyecta como el cambio más profundo en los últimos años. Es la herramienta que imagina para encarrilar la crisis carcelaria que estalló en los '90 y sigue desmadrada.

Ayer movió la primera pieza: designó a un civil en la jefatura del SPB que, luego de un año de intervención, encabezaría el proceso de normalización de una fuerza que cuenta con
12.500 efectivos y debe custodiar a 24.769 reclusos alojados en 39 penales.

• Inédito

Tras la intervención que concluyó ayer -que estuvo a cargo de Ricardo Cabrera y durante la cual se dio de baja a 136 efectivos-, Solá nombró a Fernando Díaz, un abogado de 41 años, que se convirtió en el primer civil que, sin computar las etapas de emergencia e intervenciones, asume el mando del SPB.

Pero la designación de
Díaz es un paso que, en los próximos días, sería profundizado con otras medidas. El «paper» que Solá tiene en estudio supone una reforma estructural del SPB, concretamente sobre los aspectos más espinosos del capítulo carcelario. A saber:

• La intervención ordenada en abril de 2004 se fundamentó con la detección de
hechos sistemáticos «de corrupción» dentro del SPB, ligados puntualmente a las compras de productos (desde ropa hasta alimentos) y la adquisición de bienes. Esa mecánica se amparó en la metodología de compras directas. Un ejemplo: en la primera adquisición de carne realizada por la intervención, a través de una licitación, la provincia se ahorró comparativamente 6 millones de pesos. Con la reforma, Solá le quitará el manejo administrativo al SPB para ponerlo bajo la órbita del Ministerio de Justicia. Para eso, creará la Subsecretaría de Coordinación Técnica Administrativa, oficina que, además, hará la liquidación de sueldos. Es decir: la línea uniformada ya no tendrá el manejo financiero.

• Otro de los frentes abiertos está ligado al maltrato de detenidos que generó cortocircuitos entre el gobierno y la Comisión Provincial por la Memoria que presentó varios informes críticos sobre el trato que reciben los presos en las cárceles. Para despejar sospechas, «correrá» al cuerpo médico del SPB y los pondrá bajo el mando de la Dirección de Sanidad, área con dependencia directa del subsecretario de Política Penitenciaria,
Carlos Rotundo. ¿Objetivo?: que los encargados de detectar maltratos o agresiones no estén bajo las órdenes de aquellos a los que, eventualmente, deberían denunciar.

• Sacar a los médicos del esquema penitenciario será, en ese caso, un primer paso para luego montar un sistema penitenciario donde los guardiacárceles sólo realicen una tarea de custodia.
«Que estén en el perímetro de las cárceles para controlar y evitar fugas, mientras que dentro de las unidades habrá cuerpos profesionales destinados a la rehabilitación de los reclusos», explican en La Plata. Es un proyecto pretencioso que intenta cambiar de raíz el rol de los «candados», como se conoce en la jerga a los penitenciarios.

• Dentro de esa reforma integral referida al personal, se avanzará, además, en un modelo para fijar un único escalafón dentro de la carrera penitenciaria que bajará de 17 a 9 el número de rangos. Estará acompañado por un proceso de reforma de los planes de estudio de los cadetes penitenciarios. Será un esquema similar al que en noviembre de este año comenzará a instrumentar
León Arslanian en la Policía Bonaerense.

Todo el proceso de reestructuración será fiscalizado por medio de un sistema de Control de Gestión, adaptación de una de las propuestas que le acercó
Juan Carlos Blumberg.

Con la designación de
Díaz, que asumirá el martes próximo, Solá apura la reforma. De hecho, con el nuevo jefe civil habrá una reestructuración orgánica del SPB: debajo de Díaz quedarán tres direcciones -Seguridad, Tratamiento y Recursos Humanos-, que ocuparán efectivos de carrera.

En paralelo, para incrementar la cantidad de plazas de detención disponibles, la provincia continuará con su plan de construcción y ampliación de penales.

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