23 de octubre 2007 - 00:00

Carrió lanzó campaña ya para el ballottage

Elisa Carrió ayer, saliendo de un bar en Capital; atrás se ve el afiche de una Cristina deKirchner apuntando una fija mirada contra una de sus posibles contrincantes en un eventualballottage.
Elisa Carrió ayer, saliendo de un bar en Capital; atrás se ve el afiche de una Cristina de Kirchner apuntando una fija mirada contra una de sus posibles contrincantes en un eventual ballottage.
Elisa Carrió, en las últimas horas de campaña, intenta reforzar la idea de que saldrá segunda en los próximos comicios, lo que parece una rareza, ya que en general los candidatos afirman hasta el último minuto que la veda política les permite que serán los ganadores. Pero Carrió viene repitiendo que estará en condiciones de disputar una segunda ronda y sobre esa posibilidad reforzará los últimos tramos de la campaña.

«Vamos al ballottage. Vení», es la frase de publicidad electoral que Carrió comenzó a explotar. La Coalición Cívica dedica así el final de la temporada proselitista a captar suficientes votos para acercarse a Cristina de Kirchner en la grilla de resultados del próximo domingo.

La proclama comenzó a difundirse en afiches callejeros con la intención de capturar la voluntad de los indecisos, pero la cruzada también intentará convencer a votantes ajenos.

«Queremos que los que van a votar a otros candidatos que no tienen posibilidades de llegar a la segunda vuelta se den cuenta de emitir un voto estratégico», explican los ingenieros electorales de la candidata.

Esa «convocatoria al ballottage» que se ha impuesto Carrió será recurrente hasta la veda que precede al cuarto oscuro nacional. Si los resultados terminaran favoreciendo a la candidata para disputar la segunda ronda, la Coalición Cívica piensa que tendrá posibilidades de vencer en ese turno y de eso está convencida la tropa que anima la campaña de Carrió y su vice, Rubén Giustiniani. Será quizá la primera campaña en la que los contrincantes se declaran derrotados antes de sumar los sufragios.

Carrió sostiene ahora que habría una campaña para desalentar la concurrencia a los comicios. La candidata dice que la Coalición Cívica «está ganando en los grandes centrosurbanos» y sostuvo que hay «una campaña para desalentar» la concurrencia de la clase media a las urnas.

«Muchísima gente quiere ir al ballottage. El gobierno está trabajando sobre la base de que las clases medias no vayan a votar, como ocurrió en 1995, para que no haya ballottage, porque estamos ganando en los grandes centros urbanos», señaló. Carrió, durante la exposición de un plan cultural, planteó que su agrupación «no es una agencia de colocación electoral para distribuir cargos», sino una «fuerza cultural que se compromete política y electoralmente para cambiar la vida de los compatriotas».

  • Presencias

    Estuvieron en el porteño bar Querandí Miguel Espeche Gil, Lucía Gálvez, Juan José Sebrelli y los legisladores Enrique Olivera, Facundo Di Filippo y Teresa de Anchorena.

    «Esta fuerza tiene una enorme composición de clase media urbana, pero les decimos a nuestros hermanos del Norte, a nuestros hermanos pobres, que queremos ser fuerza de liberación de quienes están presos del clientelismo, dominado por el Partido Justicialista», dijo Carrió y promovió el voto contra «el mensaje ambiguo y especulador de los últimos días que quiere mostrar la foto de una elección ganada y alimentar la indiferencia colectiva».

    Además, pronosticó que «la última encuesta será el domingo, y se verá si hay ballottage» y marcó que si no alcanzara a la segunda vuelta, la Coalición «tendrá en 2011 una gran presidenta, que no seré yo».

    La otra apuesta de Carrió para elevar sus chances será entregarse pasado mañana a un acto masivo, que tiene cita en Costa Salguero, en la Capital Federal. Hasta ahora, en campañas anteriores, la ex diputada se acotaba a escenarios de menor capacidad. Apuestan que con los aliados del socialismo podrán brindar una estampa del final de campaña entre una multitud.

    Al mismo tiempo, la dupla Carrió-Giustiniani continúa protagonizando puestas menores en las que difunde programas para una eventual gestión -como hoy lo hará sobre planes educativos-. Todas las presentaciones están acompañadas de una consigna de sus asesores, que la candidata viene cumpliendo todo lo que puede: mantenerse moderada, no irse de boca. Será por eso que ayer la ex diputada resistía dar una respuesta a Raúl Alfonsín que le propinó todo tipo de calificativos (ver nota aparte).

    Antes del cierre de campaña en la Ciudad de Buenos Aires, la candidata se presentará en Rosario (donde el socialista Hermes Binner ha asegurado que Cristina de Kirchner gana en primera vuelta), mañana, para recorrer la ciudad, de donde es Giustiniani, quien le viene garantizando allí buenos resultados en los comicios.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar