30 de enero 2002 - 00:00

Carta del senador Busti al presidente provisional del Senado, Juan Carlos Maqueda

  Buenos Aires, 29 de enero de 2002



Al Sr. Presidente Provisional del
Honorable Senado de la Nación
Dr. Juan Carlos Maqueda
S / D:



De mi mayor consideración:

Por la presente tengo el honor de dirigirme a Ud. a los efectos de transmitirle mi preocupación por la situación que actualmente está atravesando nuestra querida Argentina.

Me siento completamente consternado debido a las recientes manifestaciones populares que se han desarrollado en absolutamente todo el territorio del país, a lo cual, quiero agregar, felizmente no hubo que lamentar ningún episodio de violencia.

Dada esta situación de protesta constante, nosotros, como legisladores de la Nación constitucionalmente elegidos el pasado 14 de octubre, no podemos hacer oídos sordos a las legítimas quejas de nuestros conciudadanos y debemos adaptarnos a los tiempos que corren, abrazando, hoy más que nunca, la causa del pueblo, que debe ser también nuestra causa.

Por ello, Sr. Presidente, es que creo absolutamente necesario que nosotros debamos ser los primeros en dar el ejemplo y conceder gestos de grandeza a la ciudadanía en su conjunto. Le pido por ello, que Ud. disponga las medidas necesarias para asegurar que ningún Senador de la Nación cobre más de $3000 por todo concepto, incluyendo dieta más gastos de representación. Usted entenderá, Sr. Presidente que hoy los políticos somos vistos como una clase privilegiada, ajena al sentir y sufrir de la gente, y como nuevo Senado tenemos que revertir esa opinión evitando que se profundice el descreimiento hacia las instituciones democráticas, devolviendo la confianza al pueblo. Además, propongo se venda todo el parque automotor existente en este cuerpo, así como también eliminar todo servicio de privilegio como la peluquería o la compra de diarios para los Senadores ya que es su obligación comprarlos diariamente para mantenerse informados.

Sin duda que hoy estamos frente a un fenómeno singular, las necesidades desatendidas de la población erosionaron de tal forma la credibilidad de los políticos, que ya no se distingue de aquellos que, con una verdadera vocación de servicio han dado todo de sí para el engrandecimiento de la Nación, de aquellos otros que solo han disfrutado en soledad los beneficios del poder. Así es como políticos de carrera, con una marcada trayectoria persiguiendo ideales y trabajando para la gente, no son sino metidos en la misma bolsa de aquellos oportunistas que tanto daño le hicieron al país, llevando a la población hasta el hartazgo.

Sr. Presidente, como nuevo Senado y ejerciendo efectivamente nuestra función de representantes de las provincias, pero sobre todo, la de “epresentantes” es que le solicito que a través de la Comisión de Asuntos Constitucionales de este Honorable cuerpo, o del cuerpo en comisión, se vea la manera de convalidar o revalidar la representación que ejercemos desde las últimas elecciones legislativas.

Personalmente, propongo que todos los miembros de este cuerpo acorten voluntariamente su mandato a los efectos de dar espacio a estas nuevas manifestaciones del clamor popular y dejar que surjan nuevas figuras, tal como lo reclama la gente. Es obvio que la oxigenación producida el pasado 14 de octubre no fue suficiente para cambiar la imagen del desgastado Senado, o, por lo menos, no se produjo la renovación que la gente esperaba.

Por supuesto que la coyuntura es bastante particular y mucha culpa tienen quienes han manejado mal los designios de la Patria, pero ya no es tiempo de echar culpas sino de tomar decisiones rápidas y efectivas, porque justamente, “iempo”es lo que no le sobra a la gente.

Esta propuesta la hago desde mi profundo convencimiento de respetar la voz del pueblo, como lo he hecho durante toda mi carrera política, y no obstante haber sido elegido por los hombres y mujeres de mi provincia por una amplia mayoría y tener un mandato constitucional de seis años obtenido a través del sorteo que ésta Cámara realizó, estoy dispuesto a acortar mi mandato por el tiempo que ésta Honorable Cámara disponga para todos sus miembros.

Por último, Sr. Presidente, y siguiendo con la línea de la presente, le propongo se adopten las medidas legales convenientes para implementar un sistema de internas abiertas para todo el país y así permitir que todos los ciudadanos elijan a quien verdaderamente crean que mejor representará sus intereses. También le propongo se disponga una flexibilidad total para la creación de nuevos partidos políticos vecinales, provinciales o nacionales donde intervengan todos aquellos que hoy no encuentran respuestas de los partidos tradicionales; y se establezca un cronograma de elecciones abiertas simultáneas para elegir autoridades partidarias y los candidatos, algunos de los cuales, nos gobernarán a partir del 2003.

Esto hará que todo el pueblo se interese en la política nacional y acerque mayores y mejores propuestas para llevar el país al desarrollo. La gente quiere participar y está en su derecho tener una mayor participación. Eso hace a la democracia que tanto debemos defender.

Sin otro particular, me despido, Sr. Presidente, deseándole el mayor de los éxitos en su gestión.


P/D: Con copia para todos los Presidentes de Bloque del Honorable Senado de la Nación.

Dejá tu comentario

Te puede interesar