Castells cambió de rubro y ahora tiene club social propio

Política

Con cumbias a todo volumen para acompañar el baile al aire libre y choriceada, en día patrio, el piquetero Raúl Castells inauguró ayer un nuevo emprendimiento para su agrupación, gracias a la bondad de Mauricio Macri, quien le cedió el predio para que realice sus actividades partidarias.

La animada celebración se extendió varias horas, sobre las avenidas San Juan y Paseo Colón, al lado de la autopista, y aunque Castells no concurrió, contó a este diario que el Gobierno de la Ciudad, en realidad, lo trasladó allí con la condición de que abandone las instalaciones gastronómicas que tanta polémica desataron en el coqueto Puerto Madero, desde que abrió el local de tortas fritas y mate cocido, ya hace dos años.

Incluso, el apodado McCastells fue clausuradoen julio del año pasado, algo que el piquetero relacionó con su candidatura presidencial. Lo cierto es que el comedor comunitario, cesión de un empresario, resultaba molesto para muchos en esa zona, y Macri parece haber acertado en la forma de desalojarlo. Pero el piquetero Castells, a quien las turbulencias del campo y el gobierno lo han traído de regreso a la política criolla -al menos, no se lo notaba-decidió cambiar de rubro. No es que se desligará de su movimiento, sino que reforzará su presencia con nuevas actividades, pero abandonará la gastronomía. Si bien aceptó la mudanza, el nuevo lugar consistirá en una «escuela de deportes, artes y oficios», según explicó a este diario y también dejará que los chicos del barrio lo usen, como ayer lo hacían los jóvenes del MIJD que se entregaron al fútbol hasta caer la tarde.

Un centenar de adherentes a Castells danzaban ayer al ritmo de estridentes temas musicales que sacudieron la siesta de San Telmo, bajaban pilas de sillas de plástico de una camioneta, alguna mesa y lo necesario para la parrilla, con el soporte de una combi estampada con el nombre del movimiento.

El lugar, de un poco más de mil metros cuadrados, lo conforman tres canchas descubiertas para la práctica de deportes y un local. Hasta marzo pasado, lo utilizaban los alumnos del colegio Otto Krausse, de acuerdo con un comodato por veinte años, celebrado con la ex Municipalidad porteña en 1983.

Desde junio pasado, el lugar no cuenta con custodia -aparentemente, por el plan de ahorro de recursos del área de Seguridad-, lo que motivó que en la Legislatura el bloque de Enrique Olivera (Coalición Cívica) formulara un pedido de informes al Ministerio de Educación, que conduce Mariano Narodowsky, porque el predio, aseguraron, estaba «usurpado», la zona «es insegura» y «no se sabe» dónde realizan las actividades físicas los alumnos.

Desde la cartera educativa, explicaron que fue el Ministerio de Seguridad y Justicia, a cargo de Guillermo Montenegro, el que había decidido eliminar la custodia y «hacer el acuerdo con Castells», en el lugar que gerencia la empresa estatal AUSA (Autopistas Urbanas Sociedad Anónima).

Las tres canchitas descubiertas y el local ya están ocupadas por el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD). El martes, los militantes pintaron las instalaciones de amarillo PRO y le inscribieron con letras negras el nombre de su cacique y las siglas de la agrupación.

Mientras tanto, el puesto en el que ofrecía comida a necesitados en Puerto Madero, cercano a la vivienda de Alberto Fernández, se encuentra cerrado hace un tiempo, pero mantiene carteles que lo identifican.

«El Gobierno de la Ciudad nos dio el lugar para que nos fuéramos de Puerto Madero, pero acá vamos a poner artes y deportes para jóvenes y para mayores y también para chicos», contó el piquetero, pero todavía no se acercó al lugar.

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