22 de marzo 2001 - 00:00

Cavallo a Moyano: "Antes de protestar vean mis medidas"

«Si el Congreso me da las medidas, les aseguro que el proceso de reactivación va a ser rapidísimo», fueron las primeras palabras que esbozó el ministro Domingo Cavallo para tratar de convencer a Hugo Moyano para que levante el paro del 4 y 5 de abril.

Eran poco más de las dos de la tarde de ayer cuando el líder de la CGT disidente, acompañado por el transportista Juan Manuel Palacios, se reunieron con Cavallo. José Ignacio de Mendiguren y Héctor Massuh, de la Unión Industrial Argentina, fueron los encargados de gestar este encuentro.

Convincente

«Por favor no se anticipen hasta no escuchar las medidas», les rogó el ahora máximo responsable de la economía.

Un observador neutral, que participó también de esta reunión reservada aseguró que Cavallo estuvo convincente al exponer la situación de alto riesgo que padece el país.

Moyano
mostró una actitud respetuosa ante el líder de Acción por la República, aunque en ningún momento sus palabras dejaron al descubierto alguna pista que permitiera suponer un compromiso para dar marcha atrás en la medida de fuerza.

«Si acá se genera un caos social, terminamos perdiendo todos»
, trató de alertar el ministro.

Como vio poca reacción a sus dichos, Cavallo redobló la apuesta y les dijo: «Les aseguro que lo que voy a hacer no es un plan de ajuste y si logro que me aprueben el paquete en 15 días, las expectativas van a cambiar de manera contundente».

En realidad, el manejo de las expectativas es lo que mejor sabe hacer el ministro, y si bien no entró en detalles, les aseguró que su compromiso va a ser «a favor de la producción y el trabajo» y agregó que «esto no es más de lo mismo».

A su turno, Moyano planteó la necesidad de implementar en el corto tiempo medidas de subsidio a los desocupados, a lo que Cavallo respondió que no le quedaba plata en la caja. A modo de chanza, el líder sindical expresó que la baja recaudación no se debe «a mi llamado a la desobediencia fiscal».

Revisión

Café mediante, el cónclave se extendió por una hora y la sensación que quedó flotando después de la reunión es que a los sindicalistas disidentes no les interesan las medidas que pueda presentar Cavallo, sino indicios concretos que demuestren una reversión del estancamiento económico.

«Están muy politizados y será difícil que muevan un dedo para frenar el paro»
, fue la síntesis de uno de los presentes.

Tras despedirse amablemente, el ministro partió rumbo al Congreso para otra vez explicar su plan de competitividad ante los legisladores.

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