11 de enero 2006 - 00:00

Celebra Kirchner que sus enemigos (no todos) sean ahora investigados

Activistas piqueteros atacaron en la madrugada de ayer la casa particular de Eduardo Duhaldeen el centro de Lomas de Zamora. El fallo que condenó a los ex policías por la muerte deKosteki y Santillán no ordenó investigar al ex presidente. La foto la registró uno de los piqueterospara distribuir por Internet.
Activistas piqueteros atacaron en la madrugada de ayer la casa particular de Eduardo Duhalde en el centro de Lomas de Zamora. El fallo que condenó a los ex policías por la muerte de Kosteki y Santillán no ordenó investigar al ex presidente. La foto la registró uno de los piqueteros para distribuir por Internet.
El gobierno hubiera querido de estos jueces mucho más; por caso que se abriese un expediente por responsabilidades ascendentes en la cadena de mando y comprometer a dirigentes que son hoy enemigos jurados, como Eduardo Duhalde y Alfredo Atanasof. Le hubiera costado que, de paso, quedaran pegados Aníbal Fernández (hoy ministro del Interior) y Felipe Solá, el principal aliado político del Presidente. A tenor del empeño que Néstor Kirchner pone en la defensa de Aníbal Ibarra en Capital es presumible que si hubiera ocurrido aquello hubiese gastado algún cartucho en la defensa de sus aliados de hoy, que han buscado en esta sentencia la confirmación de que tenían razón al encarnar el ala negociadora y blanda en el trato con el activismo piquetero en 2002.

La sed de sangre del Presidentese sacia con esa decisión menor, lateral, de abrirles expediente por el pecadillo del falso testimonio contra los otros ex funcionarios de Duhalde, Jorge Vanossi, Carlos Soria y Oscar Rodríguez, tres emblemáticos hoy en la puja oficialismo vs. oposición. Los dos primeros renunciaron a sus cargos un mes después de la muerte de los piqueteros. Vanossi fue reemplazado por Juan José Alvarez -que venía siendo secretario de Seguridad pero en el Ministerio del Interior de Jorge Matzkin-; a Soria lo reemplazó Miguel Angel Toma. Rodríguez siguió en el cargo de segundo en la SIDE y ejerciendo el ojo vigilante en nombre de Duhalde. Soria se fue a su casa a preparar su candidatura a gobernador de Río Negro, cargo que perdió en 2003 ante los radicales. Debió consolarse con el cargo que hoy tiene: intendente de General Roca.

Kirchner
siempre lo tuvo en la mira como presunto responsable de escuchas telefónicas que haría desde la SIDE no se sabe con qué propósito, ya que Duhalde siempre lo consideró un propia tropa. Tanto que lo hizo presidente en 2003. Igual el entonces gobernador y su esposa Cristina lo acusaron de entrometerse en su vida privada; llegaron a hacer una denuncia pública contra el jefe de la SIDE, gesto que debió leer con mayor claridad Duhalde.

•Anticipo

Los Kirchner le estaban adelantando munición liviana desde el llano. Igual lo ungió como su heredero en la Presidencia. La misma acusación la hicieron los Kirchner contra Toma, aunque no llegaron a tribunales. Le atribuyeron también jugar a dos puntas en la presidencial de abril de 2003, dando apoyo solapado a la candidatura de Carlos Menem y fraguando encuestas capciosas sobre el resultado final que perjudicarían al santacruceño.

Esto se lo cobró Kirchner de dos maneras: antes de asumir le impuso al saliente Duhalde la firma de un decreto que le repuso a la SIDE el presupuesto que se había gastado entre enero y mayo de 2003, es decir durante el período electoral
. Eso significó una suma de $ 99 millones extras para ese año con lo cual Kirchner asumió el 25 de mayo de 2003 como si en esa fecha se iniciase la ejecución presupuestaria. ¿Qué pagó Duhalde con ese decreto firmado el 23 de mayo? Nunca lo explicaron ni Toma, ni Kirchner, ni Duhalde.

La segunda factura contra la SIDE de Duhalde se la cobró Kirchner al vetarlo el año pasado a Toma en la lista de candidatos a diputados nacionales que le llevó el ex presidente para negociar el acuerdo que nunca fue.

El pedido de investigación sobre Vanossi también sacia la sed de represalias del Presidente. Este abogado de origen radical es hoy una de las espadas principales en el Congreso de PRO, el partido de Mauricio Macri y Ricardo López Murphy. Tiene prestigio dentro y fuera del Congreso y es una usina de argumentos de combate. ¿Qué mejor herramienta para neutralizar a la oposición --creen en gobierno- que verlo a Vanossi recorrer los tribunales por un hecho emblemático de la era duhaldista como fue la muerte de los dos piqueteros?

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