Centro cívico capitalino se construirá por leasing
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Mauricio Macri, junto al secretario de Gobierno porteño, Marcos Peña, saluda al ministro de Cultura, Herán Lombardi, al iniciarse ayer la reunión semanal de gabinete en el Centro Metropolitano de Diseño. Se presentó el plan para construir el centro cívico de la Ciudad de Buenos Aires en Barracas.
Les explicó que el sistema dio buen resultado en Chile y que lo que busca es reducir costos y asegurarse el mantenimiento de la obra, como podría ser un hospital o una escuela, pero todos entendieron que el proyecto iba dirigido especialmente a la iniciativa de trasladar las oficinas de administración municipal a los barrios del sur de la Ciudad.
Allí también está programada la construcción de una estación de transferencia para que llegue una nueva línea de subterráneos, un plan a largo plazo, que tendrá en cuenta el cierre de los neuropsiquiátricos Moyano y Borda, pero que Macri quiere iniciar en cuanto pueda.
No necesita de una ley para el llamado a licitación pero todavía no se formalizó el concursode diseño para el cual se convocó a arquitectos. Pero, para lograr el financimiento que busca sí debe tener la aprobación de los legisladores.
Primero deben sancionar la ley que permitirá aplicar el PFI que a la vez crea un fideicomiso con fondos que cada año salen del Presupuesto porteño. Después, para cada obra que quiere construirse con ese mecanismo de licitación también deberían aprobarla los diputados.
Este año no está incluido en las partidas presupuestarias ningún dinero para el traslado de las oficinas que quiere Macri, pero la iniciativa la quiere detallar Grindetti en el Presupuesto 2009 que enviará en setiembre a la Legislatura.
Los diputados, en la reunión con el ministro, se limitaron a escuchar la propuesta y en principio cuestionaron una cláusula que se piensa incluir, mediante la cual el Gobierno porteño renunciaría al derecho administrativo dejando cualquier cuestión de conflicto en manos de un tribunal de arbitraje como se hace en los contratos privados.
«El sistema es muy bueno, sigue el modelo español, se aplicó en Chile y en Colombia entre otros países», explicó Santilli.
Rabinovich, en cambio, planteó la duda sobre «si es constitucional la cláusula del arbitraje, pero en principio todo está en discusión».



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