16 de diciembre 2003 - 00:00

"Chacho renunció por una nota con dos mujeres", reveló De la Rúa

Fernando de la Rúa completó ayer otra jornada intensa de declaraciones en los medios. A casi dos años de su renuncia y cuando se esperaba de él una explicación sobre su salida del poder en 2001, la reaparición de la polémica de los sobornos a cambio de la ley laboral lo sacó de su encierro en una quinta de Pilar. Importan sus diálogos por radio con Nancy Pazos y Magdalena Ruiz Guiñazú; y con «La Red» y «Telefé», porque explica su sentimiento de que Chacho Alvarez lo traicionó, revela detalles de la renuncia del entonces vicepresidente y hasta da pistas sobre la leyenda de los sobres de la SIDE para los periodistas. Veamos una síntesis de esas expresiones de De la Rúa.

Periodista:
¿Qué dice sobre lo que le atribuyen el arrepentido y el ex vicepresidente Alvarez?

Fernando de la Rúa: En esto que sucede, que se me atribuye una reunión inexistente, esto es una falacia, una canallada, no puedo comprender cómo llega a decir esto. En este viejo tema de los sobornos, que siendo presidente yo ordené la investigación inmediata en todas las áreas de mi gobierno, actuó en seguida la Oficina Anticorrupción, sus conclusiones son la base del expediente, se arrimó todo a la Justicia, intervino la Justicia, fui ajeno a las tratativas parlamentarias, legislativas, en aquella ley laboral, y actué en el área que estaba mi cargo, las tratativas parlamentarias que llevaba en el Ministerio de Trabajo y en la Presidencia del Senado, a cargo del licenciado Alvarez, y estos hechos ocurrieron en el Senado, así que ahí debieron investigarse también y descubrirse. Hay una intención en querer trasladarlos al presidente...


P.:
¿Usted lo conoce a Mario Pontaquarto?

F. de la R.: Sí, lo conozco de cuando estaba en el Senado, lo he visto muchas veces, no he tenido conversaciones particulares o personales con él; también lo he visto alguna vez en Luján cuando anduve de gira; él es oriundo de allí, ha sido dirigente o militante de ese sitio.


P.:
Cuando Carlos Alvarez, cuando su ex vicepresidente, renuncia y se reúne con usted de manera privada, ¿hay algún tipo de referencia a todo eso?

F. de la R.: Ahora dice que renuncia por esto, la verdad es que no es así, el enojo de Chacho Alvarez empieza por una publicación en la revista «La Primera» de Hadad, donde con muy mal gusto lo ponen a él con su señora y su secretaria. Entonces él piensa que esto es una maniobra de la SIDE, después pudo ser del gobierno, se enoja con Flamarique porque no le dio toda la razón, pero en definitiva él me había pedido que, estando desgastado como ministro de Trabajo, le buscáramos a Flamarique otro destino. Y como no encontrábamos otro adecuado, yo le propongo a Alvarez que lo nombremos secretario general de la Presidencia, cosa que él acepta, y viene al día siguiente al juramento.Ahí a mí me chocó también un cerrado aplauso de amigos de Flamarique, que Chacho creo que tomó como una agresión hacia él mismo, y al día siguiente anunció su renuncia, pero él siguió colaborando, nos reunimos muchas veces, estuvo a punto de incorporarse junto con Cavallo al gobierno, de modo que decir ahora que renuncia porque el presidente pagaba es un contrasentido con la realidad. Comprendo que él quiere reposicionarse, él dice ahora... explica por qué yo me fui. El le hizo un gran daño al gobierno y al país con su partida. Poco claro o no fuimos claros al hablar antes de esa designación. De Santibañes quería irse, pero yo lo retuve hasta que aclarara las cuentas, porque yo quería que representara las cuentas de la SIDE en la Justicia y por eso dicté ese decreto que entonces se calificó de histórico, levantando el secreto y permitiendo a la Justicia verificar las cuentas.


P.:
Esas cuentas verificaron también una extracción de dinero...

F. de la R.: No, no, momento, no había faltantes, éste es el problema, no había faltantes en la SIDE, no había faltantes en el Ministerio del Interior, no había faltantes en las obras sociales, en la Dirección de Obras Sociales, de modo que faltantes no había; extracciones, en todo lugar se gasta, pero tienen que estar justificadas.Y hay controles internos y auditorías.


P.:
Usted que fue presidente, ¿me puede decir para qué se usan las partidas de la SIDE?

F. de la R.: Mire, nosotros hicimos un recorte muy grande de trescientos y pico de millones que había en la época de Menem, nosotros bajamos a ciento treinta y ocho. Fue necesario un incremento para gastos de sueldo y de personal, por eso se dictó un decreto con treinta millones de lo que habla Terragno ahora como si eso fuera la pista oculta del dinero; no es así.


Es un decreto perfectamente normal para una transferencia planteada antes de asumir De Santibañes, firmado por Machinea, firmado por Storani, no lo firmó Terragno y él usó el no haberlo firmado después cuando se fue para decir que no quiso firmar eso porque era sospechoso. Nada que ver, es una cosa perfectamente normal, ahora el gobierno ha incrementado en cien millones las partidas de la SIDE y nadie dice nada, nosotros las redujimos...

P.:
¿Qué gobierno, el actual?

F. de la R.: El actual...

P.: El de Kirchner...

F. de la R.: El de Kirchner, y nadie dice nada. Nosotros tuvimos un presupuesto muy estrecho, sacamos a mil personas teniendo contratos que venían en una gran acumulación, suspendí la entrega de toda clase de sobres a terceros, que a veces se usa eso para atender necesidades o conveniencias de terceros, por ciertas cosas vinculadas con el interés público. Entonces proscribí todos los sobres a periodistas que se distribuían antes a no sé quiénes, pero me dijeron que había una cantidad de sobres que se entregaban habitualmente y suprimí todo eso...


P.:
Espere, es la primera vez que un ex presidente de la Nación confirma que la SIDE tenía presupuestos de dinero que se le daba a una cantidad equis determinada de periodistas.

F. de la R.: Sí, sí, sí...


P.: Usted no tiene, bueno no quiere obviamente dar los nombres...

F. de la R.: No, no porque además tampoco me los daban, eso entra dentro de las cosas observadas...


P.:
Y bueno, no está mal, digamos, separar la paja del trigo...

F. de la R.: Está muy mal, nadie se hubiera atrevido a traerme a mí una idea semejante como esta que me atribuyen, y mucho menos tener una reunión como la que dice Pontaquarto.


P.:
El senador Genoud dijo que hubo, digamos, canje de favores; ejemplo: ATN, nombramiento de embajadores, de algunos empleados.

F. de la R.: No es tanto de favores, sino la forma de tomar las decisiones. El Senado dice: la potestad de la designación no es exclusiva del Presidente, sino que el Senado debe prestar el acuerdo, por lo tanto nosotros reclamamos participar en la designación de cierto número de embajadores, por ejemplo. No es cierto, yo designé...


P.:
¿Y el manejo de los ATN, los adelantos del Tesoro nacional?

F. de la R.: Esos son pedidos de las provincias, que muchas veces canalizan a través de sus legisladores, hacen pedidos en ese sentido. No se plantea como canje de favores, no como una expectativa que puede considerarse con derecho de la provincia, pero reconozco que a veces lo hacen sentir, si no atienden sus pedidos, ellos tampoco atienen las necesidades del funcionamiento institucional. Pero esos no son favores, incluso una de las condiciones con que salió la ley era incrementar planes de trabajo, que se implementarían, y esto está en la misma ley, así que eso no puede decirse que sea canje de favores. La verdad que la ley del Senado salió bien en lo esencial, pero lo hizo pedazos en muchísimas cosas. Así que fue algo muy traumático porque era una ley necesaria y yo, que había ganado la elección, la planteaba como un modo de implementar el empleo, y la aplicación de la ley sirvió en parte para eso. Hubo un momento en que la mesa del bloque de senadores justicialistas vino a verme, me pidió una entrevista.


P.:
¿Cómo fue esa entrevista?

F. de la R.: El licenciado Alvarez dice que lo recibí sin avisarle a él; la verdad es que una vez que había recibido a todo el bloque justicialista, él no vino, no estuvo presente, pero en reunión de ellos con el presidente, pero era público esto, salía en los medios.. Y la verdad que ellos vinieron a reclamarme y a reprocharme, a reprocharle al gobierno que nosotros habíamos orquestado esto para atacarlos diciendo el asunto de los sobornos, y es lo que yo les dije que no, que de ningún modo esto podía salir del gobierno, que el gobierno no tenía nada que ver. Ellos dieron la versión de que yo había desechado los rumores, pero en este sentido, que yo decía que no habían salido del gobierno, pero en todo lo demás la investigación siguió.


P.:
Si yo le tengo que creer a usted y no a Pontaquarto, atrás de esto hay una mano negra...

F. de la R.: En esto último me da la impresión de que hay beneficiarios muy notorios y hay que preguntar por qué pasa esto y por qué el cambio de posición de algunos de querer justificar sus actitudes con esto.


P.:
Pontaquarto cuenta una supuesta reunión en la cual usted participó también...

F. de la R.: Es una falacia eso, es una mentira total, es un absurdo. Jamás participé en ninguna tratativa parlamentaria por la ley laboral y no hubo ninguna reunión en mi despacho, esa reunión que él dice no existió, es una falacia que muestra una gran mentira de parte de este señor. Eso y lo que me atañe directamente.


P.:
...en donde, supuestamente, Tell le dijo con quién arreglamos esto y usted lo mandó a hablar con De Santibañes.

F. de la R.: Un disparate, un disparate. Totalmente absurdo y falso. Es absurdo, una reunión en el despacho presidencial y que el presidente se retire y les deje el despacho es absurdo.

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