Mientras en la espléndida residencia Ortiz Basualdo, hoy sede de la Embajada de Francia, en el codiciado rincón donde también se ubica la sede diplomática de Brasil y el Jockey Club, entre otros destacados edificios, los numerosos invitados conmemoraban un nuevo aniversario del día nacional de ese país, pocas cuadras más adelante, los movimientos piqueteros hacían colapsar el pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, con cortes en la 9 de Julio, el Obelisco, Avenida de Mayo, y hasta el Bajo, lo que hizo imposible circular, complicando los traslados más que otros días.
Festejos en el Palacio Ortiz Basualdo
-
Bullrich en campaña, el descontrol de la agenda y empresas que litigan contra tasas municipales
-
Charlas de quincho Houston: CERAWeek, la guerra que no es, la amenaza canadiense y "Make YPF Great Again"
Piquetes. José Luis Espert en la Sociedad Rural de San Pedro (abajo). Invitados a la Embajada de Francia siguiendo las alternativas de los piquetazos sobre la 9 de Julio (arriba).
Dos realidades, pero atravesadas por un nivel de inquietud similar. Así, mientras desde los balcones de la sede oficial francesa los visitantes alternaron con visitas a lo largo de buena parte del día, otros se asomaban a los balcones por Cerrito para seguir las alternativas del tránsito en sus alocados giros para intentar alejarse de los lugares más complicados. Para los franceses, la jornada de aniversario de la Toma de la Bastilla en 1789, terminó con una cena de gala (a beneficio) donde obviamente se volvió a escuchar La Marsellesa, mientras alternaban los Supervielle, la gente de Michelin, o los de Carrefour, entre otros muchos, aunque la mayoría con inquietudes similares, especialmente entre los empresarios: el dólar (y el euro), las dificultades para importar, la caída que va registrando nuevamente el mercado interno y, por supuesto, los avatares políticos de un país que, aunque sea el más parecido a Francia (por cultura, gastronomía, arquitectura, etc.) no terminan de entender, y pocos se atreven a intentar interpretar.
- Temas
- Charlas de Quincho




Dejá tu comentario