"Silencioso" recambio de funcionarios

Política

Por supuesto que el asunto, explosivo en la opinión pública, enmascaró y puso en segundo y tercer plano casi todo lo que venía ocurriendo hasta ese momento, desde el cumpleaños 68 de la vicepresidente Cristina de Kirchner, que mereció festejos especialmente en las redes sociales, hasta el “silencioso” recambio de dos funcionarios clave en Agricultura, y no por decisión del ministro a cargo de la cartera, Luis Basterra.

Así, en medio del escándalo en Salud, de las alternativas de la Sputnik, y con la sociedad local particularmente sensibilizada por la disponibilidad de vacunas, la “salida” del viceministro, Julián Echezarreta, y más aún la del titular de la estratégica Oficina de Control Comercial, Marcelo Rossi, en la que se desempeñaba por segundo vez, desde 2016, y lugar que en su momento ocupó el poderoso Ricardo Echegaray, fueron interpretadas como muy malas señales por el sector agroindustrial, y por razones de lo más variadas.

En todo caso, y lejos de muchos de los trascendidos, el golpe de timón estuvo a cargo, en realidad, de la jefe de gabinete, Diana Guillén, una histórica del área (hizo toda su carrera en el Senasa), muy cercana al Instituto Patria y a su máxima conducción, y que es a quién le asignan el verdadero manejo de la cartera.

A su vez, la equidistancia profesional de Rossi parece que no alcanzó para neutralizar su origen radical, colocando ahora en ese cargo al cordobés Luciano Zarich, que aunque fue nombrado el año pasado subinterventor de Vicentín, no pudo ingresar a la empresa santafesina por el rechazo de la gente de Reconquista y Avellaneda, y algunos dicen que su pasado como director nacional de Matriculación y Fiscalización en la cartera agropecuaria, tuvo bastante que ver con esa actitud. En todo caso, ni Zarich, y mucho menos Solmi, hombre del massismo, le aportan demasiado a Basterra, en especial, por el rol federado de este último, enfrentado en las internas al actual titular de la Federación Agraria, el moderado Carlos Achetony, y con el rechazo generalizado de todas las entidades del campo a repetir la presencia en cargos altos del Ejecutivo, de dirigentes de sus entidades, tras la demoledora experiencia con Luis Miguel Etchevehere de la Rural durante el Gobierno de Macri.

Por su parte, la salida de Echazarreta, proveniente de ACA, una de las principales cooperativas y exportadoras del país, y con vasta experiencia en el sector comercial agrícola, se habría dado por su respaldo a Rossi, y no por su desempeño.

Seguramente en los próximos días también aquí habrá más reacomodamientos, algunos muy necesarios, aunque podrían ser bastante menos tranquilos, según interpretaron dirigentes de las entidades involucradas muy conocedores tanto de los personajes salientes, como más especialmente de los entrantes, y mientras especulaban sobre si los cambios muy callados en Agricultura habían sido casualidad o una coincidencia forzada.

Dejá tu comentario