9 de octubre 2006 - 00:00

Chile, a punto de ser aliado extra OTAN de EE.UU.

En el hotel Las Hayas, ubicado en un predio de cinco hectáreas inmerso en pleno bosque natural de hayas bajo el Glaciar Martial, en Ushuaia, se dieron cita la ministra de Defensa, Nilda Garré -tailleur negro como manda el protocolo para la cena-; el embajador de Chile en la Argentina, Luis Maira; su contraparte Carlos Abihaggle, el senador fueguino Mario Daniele, los jefes militares Jorge Godoy, Eduardo Schiaffino, Néstor Pérez Vovard (todos de uniforme), el vicegobernador de Tierra del Fuego y el asesor de imagen de Garré, Jorge Bernetti, de sport nada elegante, apenas un blazer con camisa a cuello abierto. Esa noche faltó el subsecretario Germán Montenegro, la ministra lo había dejado de guardia para seguir el acto de la Plaza San Martín por la memoria de los muertos a manos de la guerrilla.

Invitaba el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier, responsable operativo del ejercicio Solidaridad 2006 que se hizo en Puerto Williams con las fuerzas armadas chilenas. Garré se ufanó de la participación en la Cumbre de Ministros de Defensa que tuvo lugar en Nicaragua y de haber interpelado al delegado norteamericano con una clara definición de concepto entre los vocablos «defensa» y «seguridad». Dicotomías que se fundan en este país en la abominación de la doctrina de seguridad nacional. Por cierto, un debate del siglo anterior y superado hoy hasta en el más intrascendente funcionario de la administración de defensa norteamericana.

Eso sí, no contó que su colega chilena, Vivianne Blanlot, logró una entrevista con el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, mientras que ella sólo con el subsecretario de Relaciones Internacionales, Peter Rodman, y que Rumsfeld le garantizó a Blanlot recursos para adiestramiento de efectivos trasandinos en aquel país y sugirió que se estudiaba la designación de Chile como aliado extra OTAN. Como estaban en Ushuaia, hubo avisos parroquiales, el marino Godoy contó pormenores del próximo traslado de la base naval local. La presión demográfica en la isla y las necesidades de urbanizar para dar paso a emprendimientos comerciales sacarán las instalaciones de la Armada. El comentario en presencia del vicegobernador fueguino y de Daniele, senador de ese distrito, se interpretaron como el comienzo de una puja por definir el precio de esas tierras que son propiedad de la Armada. Todo quedará en papeles, nadie ve un peso, como corresponde entre reparticiones estatales. Aunque se negocian otros factores, por ejemplo: servicios públicos gratis. Godoy, como Tupac Amaru sufre descuartizamientos de territorios patagónicos de la fuerza.

Castigo quizá por el affaire de espionaje en la base Zar, algo habrá, pues el caso aceleró la transferencia de terrenos a la intendencia de Trelew. Y hasta el intendente de Madryn también demanda su parte de la herencia. Como es habitual, a esta altura del año comienzan las especulaciones sobre ascensos y movimientos a otros destinos de las cúpulas militares. Un general antiguo será el nuevo comandante operacional, puesto creado en la reglamentación de la Ley de Defensa.

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