El jefe de la
UCR, Roberto
Iglesias,
llegó ayer a la
sede del
Comité
Nacional,
donde se
resolvió la
intervención
de Mendoza.
El Comité Nacional de la UCR resolvió ayer por unanimidad la intervención del partido en Mendoza, donde el gobernador radical Julio Cobos impulsa una concertación política con la Casa Rosada. El jefe del radicalismo, el mendocino Roberto Iglesias, pegó así fuerte en la interna de su provincia al impedirle al mandatario provincial que utilice el sello partidario para adherir a la gestión de Néstor Kirchner.
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El interventor designado es el iglesista Armando Camerucci, quien preside un Comité Provincial ampliamente dominado por el cobismo. Ayer, el diputado Alfredo Cornejo, principal operador político de Cobos en el Congreso, anunció que apelarían la medida en la Justicia electoral y que -desoyendo la resolución partidaria- el próximo domingo celebrarían de facto un congreso distrital de la UCR para ratificar su adhesión a la concertación kirchnerista.
La intervención, que tendrá en principio una duración de 12 meses -justo hasta después de las elecciones presidenciales-, le dará a Camerucci todas las atribuciones que tenían los órganos partidarios del radicalismo mendocino. En los hechos esto significa que será este delegado de Iglesias el encargado de definir quién será el candidato radical para pelear por la gobernación mendocina en 2007, un cargo al que aspira el jefe de la UCR. «El interventor está dotado de todas las facultades que le corresponden al comité provincial para elegir candidatos y rendirá cuentas sólo ante Iglesias», explicó ayer a este diario el senador mendocino Mauricio Suárez, tras la cumbre radical celebrada en el búnker porteño de la calle Alsina.
Partido al margen
«Cobos deberá ahora trabajar para formar un partido de la concertación plural al margen del radicalismo», completó el también mendocino e iglesista Sergio Bruni.
¿Por qué se decidió entonces intervenir Mendoza y no otros distritos radicales kirchneristas, como Río Negro, Santiago del Estero, Corrientes y Catamarca? Los radicales, liderados por Iglesias, Margarita Stolbizer, Fernando Chironi y Ernesto Sanz, explicaron que el Comité mendocino fue el único en emitir un comunicado rechazando el perfil opositor adoptado por la Convención nacional en Rosario. «El sector de Cobos hoy ya no tiene representatividad institucional, y según la ley de partidos políticos y nuestra carta orgánica, el Comité Nacional está facultado para impulsar la intervención», graficó el senador santacruceño Alfredo Martínez, quien representa al sector partidario que, junto a Stolbizer, adhieren a la conformación de una fórmula radical pura o en sociedad con el ARI, el Partido Socialista y la CTA.
La de ayer fue además una clara señal para Kirchner. Apenas dos días después de la derrota kirchnerista en Misiones, la cúpula de la UCR resolvió embarrarle la concertación «plural» de cara a 2007 con la intervención del radicalismo mendocino.
Unión
Otro dato saliente fue la unión de sectores lavagnistas e independientes de la UCR en contra del ala kirchnerista. Tanto el jujeño Gerardo Morales y Chironi, referentes que impulsan la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, al igual que Stolbizer y Iglesias, quienes postulan la necesidad de encontrar una fórmula propia, y hasta indecisos como Sanz, votaron unánimemente en favor de la intervención en Mendoza. Apenas Nito Artaza reclamó la misma dureza disciplinaria para los sectores que buscan una alianza con el peronismo duhaldista a través de la figura de Lavagna.
Desde su provincia, Cobos rechazó la intervención y señaló que «no hay respeto por el radicalismo de Mendoza, pero la concertación no se lesiona porque allí se dejan de lado las pertenencias partidarias para que el país y Mendoza sigan saliendo de la crisis».
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