AMBA: sin acuerdo por clases, avanzan más cierres y controles

Política

Alberto Fernández participó del zoom con el comité de expertos médicos junto a Cafiero, De Pedro y Vizzotti. Más tarde, tuvo una conferencia virtual con 12 gobernadores. Nuevo récord de 39.652 contagios.

Sin acuerdo entre Nación, Ciudad y Provincia de Buenos Aires sobre la suspensión de clases presenciales en el AMBA, Alberto Fernández encabezó un zoom para exhortar a los gobernadores a endurecer las medidas de restricción y hacerse cargo de las emergencias sanitarias en sus distritos. La tensión sanitaria, y política, estuvo marcada por el nuevo récord histórico de 39.652 contagios diarios, de cara al nuevo DNU que el Presidente firmará el viernes con vigencia a partir del sábado. En la previa, el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta anticipó que mantendrá la presencialidad en la educación inicial, primaria y que la secundaria podría pasar a la virtualidad por dos semanas con mínima asistencia a las aulas. Alberto le devolvió más tarde la gentileza en la videoconferencia con los mandatarios provinciales, donde destacó que la Provincia de Buenos Aires, con suspensión de la asistencia a las aulas en todos los niveles, había logrado una leve baja de casos mientras que en la Ciudad, con las escuelas abiertas, habían subido los contagios.

La confirmación de la continuidad de la presencialidad en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires fue la primera respuesta tangible de la administración Larreta luego de la reunión -calificada como “tensa” por fuentes de Casa Rosada- que Santiago Cafiero mantuvo este martes con sus pares Felipe Miguel (CABA) y Carlos Bianco (PBA) en un intento por coordinar las políticas sanitarias del Área Metropolitana de Buenos Aires de cara a la nueva prórroga de la cuarentena. Pese a la advertencia del jefe de Gabinete de la Nación -“Esto no da para más”, vociferó en la cumbre del AMBA-, y de la suspensión de clases dictada por el Consejo Federal de Educación, la administración porteña sostiene la apertura de las aulas para nivel inicial y primario. Sin embargo, la Ciudad se plegaría a la provincia de Buenos Aires en un fuerte cierre de actividades durante el fin de semana, incluidos locales gastronómicos que sólo funcionarán por delivery o take away, y circulación reservada sólo para esenciales. Durante la semana, la gastronomía porteña sólo estaría habilitada al aire libre y habría un cierre de comercios no esenciales que sólo podrían atender en la vereda.

Late de fondo, no sólo la herida abierta en Nación a partir del fallo de la Corte Suprema de Justicia que avaló la autonomía porteña para resolver la política educativa aún en pandemia, sino también la puja por los fondos de la coparticipación que también tienen un voucher reservado ante el máximo tribunal. El martes, Alberto les apuntó directamente a Larreta y al cordobés Juan Schiaretti por no acatar la suspensión de clases establecida en el último DNU presidencial y les dedicó un “lamento el tiempo que han perdido”. En plena emergencia sanitaria se cruza también la tensión política por la ley de reforma del Ministerio Público Fiscal que comenzó a perder aliados con el rechazo de los diputados de Schiaretti y se extendió a Consenso Federal y ahora hasta a la izquierda.

Expertos

Alberto se sumó también a la reunión virtual con los expertos y epidemiólogos que asesoran al Gobierno nacional para analizar la posibilidad de implementar nuevas medidas ante el crecimiento de casos de coronavirus. Estuvo acompañado por los ministros de Interior y Salud, Eduardo “Wado” De Pedro y Carla Vizzotti, respectivamente. Desde el Salón Norte de Casa de Gobierno, Cafiero encabezaba el encuentro virtual con los científicos, acompañado por su vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra; y los asesores presidenciales Alejandro Grimson, Ricardo Forster y Cecilia Nicolini. Por el lado de los científicos permanecían comunicados Pablo Bonvehí, Pedro Cahn, Florencia Cahn, Mirta Roses, Gonzalo Camargo, Carlota Russ, Luis Camera, Tomas Orduna y Ángela Gentile.

Al término del zoom con el comité de expertos, el Presidente pasó a una videoconferencia con 12 gobernadores para evaluar la situación epidemiológica de cada distrito. Raúl Jalil (Catamarca); Jorge Capitanich (Chaco); Gustavo Valdés (Corrientes); Gustavo Bordet (Entre Ríos); Gildo Insfrán (Formosa); Gerardo Morales (Jujuy); Ricardo Quintela (La Rioja); Gustavo Sáenz (Salta); Omar Perotti (Santa Fe); Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Juan Manzur (Tucumán) y el vicegobernador de Misiones, Carlos Omar Arce fueron quienes se comunicaron con el jefe de Estado. La Casa Rosada anticipó que se renovará el último DNU presidencial con los parámetros epidemiológicos del proyecto de ley enviado al Congreso. Allí se clasifica a todas las localidades y departamentos del país en cuatro categorías sanitarias (bajo riesgo, medio riesgo, alto riesgo y alerta epidemiológica), lo cual tiene un correlato en el tipo de disposiciones y medidas restrictivas que se aplican en cada jurisdicción o ciudad de la Argentina. De acuerdo al DNU 287/21 estaban en situación de alerta epidemiológica (la clasificación en la que se aplican las restricciones más severas) hasta el 21 de mayo la Ciudad de Buenos Aires, todos los partidos del conurbano bonaerense, los municipios de General Pueyrredón (Mar del Plata) y Bahía Blanca. También las ciudades de Mendoza, Godoy Cruz, Luján de Cuyo, Guaymallén, Las Heras y Maipú (en la provincia de Mendoza), además de Rosario y San Lorenzo, en Santa Fe. Las cuatro zonas sanitarias son el resultante de tres indicadores que miden en cada uno de esos lugares la progresión de contagios y la saturación del sistema de salud: se trata de la razón, la incidencia y la oferta local de camas de terapia intensiva.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, también solicitó a las provincias que no esperen más para avanzar con restricciones más duras. “Cada gobernador puede intensificar medidas, no es necesario esperar un nuevo DNU, las jurisdicciones tienen la potestad de implementar medidas sin necesidad de que las tome el Gobierno nacional, siempre en función de los indicadores”. Tras hacer su reclamo a los estados provinciales, Vizzotti precisó que “hoy la mayoría de los que entran a terapia intensiva tienen entre 50 y 60 años, muchos son de riesgo por sobre peso y la mayoría no están vacunados”.

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