Gabinete porteño debate avanzar con aperturas si contagios siguen en baja

Política

En grave momento de la pandemia y en un punto de tensión con el Gobierno nacional, Larreta enfrenta una decisión arriesgada.

Con la pandemia fuera del centro de la agenda, pero en su peor momento en el país y con un pico de tensión con el Gobierno nacional, Horacio Rodríguez Larreta evaluará esta semana si propone una parte de las aperturas que faltan permitir para iniciar una “nueva normalidad” que impondría la convivencia con el coronavirus.

La Ciudad también corrió de sus temas centrales los números de la epidemia, cuando en el último mes los contagios se mostraron en descenso, pero todavía en números altos según consideran en el Gobierno porteño, mientras la pelea por los fondos para la Policía de la Ciudad sigue tensando la relación con la administración nacional. El Gobierno de Alberto Fernández avanzó al aprobarse en el Senado el proyecto de ley que dispone reemplazar por una suma fija los fondos por coparticipación que envía al distrito porteño y en una cifra mucho menor de la que recibía. Se agrega a la puja el ir y venir de las propuestas educativas para los escolares porteños donde el Gobierno de la Ciudad busca actividades presenciales para un grupo de alumnos, que rechaza la cartera nacional.

Se impone esta semana otra muestra de sintonía en el manejo de la pandemia con el plazo del aislamiento que vence el domingo próximo y la idea del Gobierno porteño de contemplar más aperturas.

No es mucho lo que le falta a la Ciudad de Buenos Aires para un funcionamiento casi a pleno de sus actividades, exceptuando el reinicio de clases o de apertura de escuelas para algunas actividades que no aprueba el Gobierno nacional.

En esa minuta “la última palabra la tiene Quirós”, grafican en la Ciudad sobre la evaluación que esperan escuchar a media semana del ministro de Salud, Fernán Quirós, quien otra vez oirá los argumentos de sus pares “aperturistas”, en especial aquellos que se ven más demandados por comerciantes para ir por ese camino.

En principio el Gobierno nacional ya había rechazado la posibilidad de permitir el trabajo de empleadas de casas particulares por la movilidad que generarían desde la provincia hacia la Ciudad. En ese sentido una idea del Gobierno porteño es permitir el desempeño de las personas que viven dentro del distrito. Otro punto que se analizará es la posibilidad del funcionamiento de shopping exclusivamente para retirar compras o cambiar artículos, mientras que una nueva petición será la de habilitar el servicio de mesas en bares y restoranes dentro de los locales, pero ocupando solamente hasta un 25% de la capacidad de los mismos. Hasta ahora están permitidas las mesas en las veredas, a lo cual se agregaron patios y terrazas de los negocios. Es decir, sólo superficies al aire libre. El tema de las escuelas es otro punto polémico con el Ministerio de Educación de la Nación que viene rechazando las propuestas porteñas de atender a alumnos que no se conectaron con el aprendizaje, en un inicio en aulas por turnos y como última propuesta, en parques o plazas.

Como fuere, antes de llevar las propuestas a la consideración de la administración nacional, el Gobierno porteño buscará acuerdo interno. Es allí donde el propio jefe porteño y casi todos sus ministros se muestran alentando las habilitaciones, pero nadie daría un paso en ese sentido si antes el propio Quirós no brinda su conformidad.

“Desde hace un mes todos los indicadores están en baja, los casos, el uso de camas, la positividad y el R que se mantiene debajo de 1”, aseguran desde el Ministerio de Salud porteño. Sin embargo, toman con cautela ese comportamiento que en la última semana mostró que los contagios bajaron de 1.000 diarios, pero se sostienen alrededor de los 900.

“Nosotros vamos a ir liberando actividades de acuerdo a cada semana epidemiológica y las que consideremos apropiadas”, señaló Quirós en el último informe que brindó el viernes pasado.

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