Larreta disimula tensión con conurbano mientras espera "curva" para rever medidas

Política

A pesar de polémica por cuarentena porteña, el jefe de Gobierno esperará para mostrar resultados con curva de contagios. Ayer circuló 15% más de vehículos que antes de la flexibilización.

El Gobierno porteño insiste en que hay dos datos a evaluar que harían retroceder o no en las medidas de apertura de la cuarentena que encara y resiste las críticas y demandas de los municipios bonaerenses vecinos de la Capital por temor a la circulación del virus. Es decir, al menos en público, por ahora no considera una marcha atrás con la flexibilización de la polémica, sin antes mirar datos que considera clave.

Las presiones y tensiones que se generan no parecen una molestia por ahora para el jefe de Gobierno porteño quien, tanto como Axel Kicillof se aferran a mostrar “coordinación”, un estado que parece contraponerse con los reclamos de intendentes (ver nota pag.19).

Como sea, tal como anticipó este diario, el Gobierno porteño espera mañana, o pasado, comenzar a dibujar una nueva curva, el gráfico de contagios desde el comienzo, el martes pasado, de actividades comerciales con atención al público de casi todos los rubros, incluida las jornada del fin de semana con los niños paseando en las calles.

Por un lado, la Ciudad mirará el comportamiento de esa curva de contagios y la tasa de letalidal, que por ahora asegura que no aumentó ni con el crecimiento exponencial de infectados en los barrios vulnerables, que ayer le reclamaron por la declaración de la emergencia sanitaria.

Entonces, puede que en las próxima horas ocurra un “pico” de contagios, una suba que rompa con la tendencia que viene registrando ese dramático guarismo, pero solo le habilitará a Horacio Rodríguez Larreta una luz de alerta. Es que, medirán, si lo hay, que el repunte persista durante algunos días, para recién entonces encender la luz roja de alarma y replantearse las medidas de reinicio de actividades comerciales durante el aislamiento social obligatorio. En ese sentido, preocupa una solución para el incremento de pasajeros en el transporte público, un lugar de altas posibilidades de contagios, para el cual el Gobierno nacional ensayará medidas para lograr más restricciones y más espacios en trenes y colectivos.

El otro dato que mira el Gobierno porteño es “el comportamiento social”, ya que sentó los fundamentos de una cuarentena “responsable” apelando al control social específicamente para cumplir los protocolos que pueden amortiguar los contagios. Por ahora, dicen, la gente en la calle cumple con el distanciamiento y la obligatoriedad de ponerse barbijo.

Mientras, un lote de intendentes y hasta el propio gobernador temen por los contagios en sus territorios provenientes de bonaerenses que viajan a la Ciudad Buenos Aires para trabajar. Otros, en cambio solicitan abrir algunas actividades.

Un cruce con el ministro de Salud de la provincia, Daniel Gollán, sumó el fin de semana a la polémica. El funcionario había dicho por Twitter que el eje de contagios está en la Ciudad y que “la prioridad es frenar el aumento de casos en CABA y evitar que este crecimiento se traslade a los barrios más poblados del conurbano”.

Ayer, Gollán, más duro aclaró que “algunos se horrorizan con las verdades y buscan conflictos donde no hay. Estamos haciendo un gran trabajo conjunto con CABA y no es contradictorio con decir que CABA hoy es el foco de contagios más preocupante. Hay que frenar los casos. Esto es vida o muerte. No jodan.”

También el ministro porteño de Salud, Fernán Quirós, salió al cruce diciendo que “no hay espacio para opiniones divergentes, sino para encontrar coincidencias y trabajar juntos; así hemos trabajado con la Nación y la provincia de Buenos Aires”.

“No voy a gastar un minuto de mi tiempo en contestar un tuit que creo que no le agrega nada al trabajo que estamos haciendo. Cada uno de los gobernantes tiene todo el derecho y la responsabilidad de opinar respecto a la pandemia”, explicó el ministro de Larreta.

En números está claro que la circulación en la Ciudad de Buenos Aires aumentó desde el martes pasado cuando se inició la apertura de comercios, que se agrandó el jueves.

De acuerdo a los datos del Gobierno porteño, ayer por las autopistas del distrito circularon 144 mil vehículos, 4% más que la semana pasada; el Anillo Digital que controla los accesos a la Ciudad registró circulación de 303 mil vehículos, 2% más que la semana pasada y los sensores que tiene la Secretaría de Transporte en las principales avenidas porteñas contabilizaron 105 mil vehículos, 15% más respecto al lunes pasado. El conteo de contagios, ayer registró 169 casos en la Capital, del total del 303 de todo el país. Así la Ciudad sigue siendo el distrito de mayor casos.

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