Clave: destraba Justicia citación al venezolano
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No hay imputación aún a ninguno de los funcionarios argentinos que viajaba en el avión -el desplazado Claudio Uberti; el presidente de ENARSA, Exequiel Espinosa, ni la secretaria Victoria Bereziuk-, pero será imprescindible citarlos para corroborar si la investigación debe dirigirse a terrenos más complicados como el del lavado de dinero.
Para eso, uno de los interrogantes que aún no se terminó de aclarar acabadamente es qué pasó realmente esa noche en el diálogo entre la policía aeroportuaria María Luján Telpuk; el guardia aduanero Jorge Lamastra; Antonini Wilson, y el hijo del vicepresidente de PDVSA, Daniel Uzcateguy. Fueron los actores que permanecieron en la terminal vip de Aeroparque después que Uberti, Bereziuk y Espinosa abandonaron el lugar junto con el resto de los funcionarios de PDVSA. Desde esa empresa se intentaron explicaciones que no alcanzan ni para Néstor Kirchner ni para Julio De Vido, que esperan que Hugo Chávez haga rodar alguna cabeza en esa empresa para terminar así con el asunto.
Si hubo o no un intento de soborno esa noche a los oficiales por parte de Wilson cuando aparecieron los u$s 800.000 es parte de la requisitoria que la fiscal y el nuevo juez de la causa deben completar. De ser cierto, Telpuk y Lamastra deberán pensar en radicar una denuncia penal también por ese delito, algo que aún no han hecho.
Los relatos, que se fueron acercando durante el fin de semana a una versión más acabada de ese momento, hablan de relaciones que no coinciden con las de un viajero que no contaba ya con apoyo oficial en su travesía desde Caracas, al abandonar el aeropuerto el resto de los argentinos y venezolanos que tomaron el vuelo.
En ese momento, el venezolano quedó junto a Uzcateguy, a quien pidió que se comunicara con alguien no identificado. Es entonces cuando Wilson comienza su extraño relato a los oficiales: que su ciudad de origen era Miami, que hizo escala en Caracas, que debió haber viajado en el avión presidencial junto con Hugo Chávez. Y cuando lo anotician, después de contar el dinero, de que éste quedaría bajo custodia, hace un chiste sobre repartir los fondos que la oficial interpreta como un intento de soborno en broma, pero que el agente de Aduana parece no recordar con precisión.
De allí en más comenzó el misterio. Desde ese momento, 2.45 de la madrugada del sábado, hasta el martes en que los registros de migraciones informan, según Aníbal Fernández, que Antonini Wilson dejó el país hacia Uruguay donde se registró en un hotel como representante de PDVSA, poco se sabe. Finalmente, el empresario reapareció, supuestamente desde Miami, a través de un estudio de abogados, ofreciendo estar disponible para la Justicia argentina. Los u$s 400.000 -la mitad queda ya como multa para el Tesoro Nacional- aún lo esperan.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Aduana se mantuvieron en conflicto con la jueza Novatti hasta que ésta se declaró incompetente para continuar a cargo de la causa en la que se investiga el presunto intento de contrabando.
Novatti tomó la decisión después que Ricardo Echegaray reveló que la jueza le había ordenado a la Aduana que el caso del venezolano se trámite sólo como una infracción aduanera y no como una causa penal. Por esa razón, los oficiales de la terminal Sur de Aeroparque no detuvieron a Antonini Wilson y ni siquiera lo imputaron de delito alguno. El simplemente abandonó el dinero en ese momento, que está despositado a nombre de la Aduana y a disposición del juez que tomará efectivamente la causa hoy, en una caja de seguridad en la sucursal del Aeropuerto de Ezeiza del Banco Nación.
Tras el alejamiento de Novatti el viernes pasado, la causa cayó en manos del juez Zysman Quirós, que actúa como juez subrogante a cargo del juzgado nacional de primera instancia en lo Penal Económico 8 desde el año pasado, cuando renunció Jorge Brugo. Pero antes había desarrollado funciones en la Procuración General de la Nación.
En el ámbito académico es profesor adjunto, junto al conocido juez Daniel Rafecas, en la cátedra de Edmundo Hendler, integrante de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico.
Zysman Quirós es quien deberá comunicar hoy a primera hora la decisión sobre la excusación que presentó Novatti, todo sin demasiada dilación, en una causa respecto de la cual la fiscalía considera que ya se tomó demasiado tiempo para hacerlo, en vista de la velocidad que debería tomar ahora la investigación para que no se pierda rápidamente la pista de los hechos.



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